Cómo hacer dormir a un niño hiperactivo

A pesar de que estás exhausta para la hora de dormir, tu hijo parece estar rebotando en las paredes cuando se supone que debe estar preparándose para ir a dormir. Su exceso de energía se traduce en que tienes que lidiar con retrasos y protestas. ¿Cómo se supone que duerma lo suficiente cuando es tan hiperactivo? Puede que no puedas forzarlo a quedarse o mantenerse dormido, pero puedes aumentar las posibilidades que esté agobiado cuando sea hora de bajar el ritmo.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Observa lo que consume tu hijo al final del día. Considera tener la cena más temprano en la tarde para permitirle a tu hijo que haga la digestión completa y que haya pasado el pico de energía que viene de su comida. También reduce la cantidad de ingesta de azúcar y café unas horas antes de ir a dormir o tu hijo estará incapacitado de relajarse físicamente.

  2. Permite solo actividades nocturnas tranquilas, tales como leer un libro, practicar un instrumento musical o jugar un tiempo apaciblemente. Pasar mucho tiempo frente a una pantalla iluminada (por ejemplo jugando al video juego o viendo televisión) antes de ir a dormir puede realmente entorpecer la habilidad para dormir de tu hijo. Según un estudio publicado en septiembre de 1999 en la revista “Pediatrics”, los niños que miran televisión a la hora de dormir son más propensos a resistirse a la hora del sueño, tienen dificultades para quedarse dormidos y duermen menos de las 8 horas de sueño recomendadas.

  3. Establece una rutina familiar para ir a dormir. Un niño que sabe qué esperar cada noche es más propenso a aclimatarse a la hora de dormir y relajarse más fácilmente. Tal vez la rutina de tu hijo puede comenzar a las 7 p.m. con un baño de burbujas tibio, lavándose los dientes, una o dos historias, unas caricias en la espalda, música agradable de fondo, una luz tenue, y un abrazo y un beso de buenas noches. Sea cual fuere la rutina de tu familia para ir a dormir, asegúrate que sea algo que tu hijo pueda anhelar para que pueda estar más dispuesto a dejar de lado lo que esté haciendo cuando digas, “Es hora de ir a la cama.”

  4. Habla con tu hijo sobre técnicas para auto relajarse. Hazle saber que tu entiendes lo que es tener problemas para dormir algunas veces, pero no siempre puedes estar ahí para ayudarlo a quedarse dormido. Tal vez puedas guiarlo un noche haciendo una oración, contando las ovejas, haciendo respiraciones profundas, pensando en un lugar que lo relaje, relajando partes de cuerpo por separado, y acurrucándose en la cama. Las noches siguientes, haz que practique solo.

  5. Mantente firme en las reglas para ir a dormir. Por ejemplo –especialmente para los niños que saben la hora– la hora de dormir es la hora de dormir. También, puedes decidir que le permitirás a tu hijo que te llame una vez en la noche, pero luego de que haya usado ese “cupón”, lo llevarás calmadamente a su cama sin tener contacto directo a los ojos y sin tener una conversación. Si no sigues estas reglas, los niveles de energía de tu hijo pueden subir a medida que trata de convencerte que le des 10 minutos más o un abrazo o beso extra.

  6. Crea un plan de acción, pero no esperes a que llegue la hora de dormir para llevarlo a cabo o llevar a medias el plan nuevo. Tener la mente clara y el estar de acuerdo en un horario te ayudará a llevar esto adelante. Tu plan debería incorporar ideas para tu nueva rutina nocturna, tu rutina para ir a dormir, y cualquier regla nueva y consecuencia posibles que planeas discutir con tu hijo.

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Escrito por christa miller | Traducido por liz mancilla