Dolor lumbosacral

El dolor lumbosacral afecta más frecuentemente a los adultos mayores.

El dolor lumbosacral, o lumbalgia, es una molestia común que los pacientes le informan a sus médicos. Aunque muchos problemas de salud la pueden causar, el más común se debe a los músculos o ligamentos. Es más probable que la sufras a mediana edad, si eres mujer, tienes un trabajo estresante o estás experimentando ansiedad o depresión. Otros factores de riesgo para la lumbalgia incluyen malas posturas, inactividad y el levantamiento de objetos pesados.

El dolor lumbosacral no siempre requiere tratamiento. En algunos casos, mejora en pocos días y se va completamente en menos de un mes. Cuando es necesario un tratamiento, es probable que tu médico te prescriba terapias conservadoras que incluyen antiinflamatorios no esteroides como el ibuprofeno y el naproxeno, miorrelajantes o terapia física. Algunas personas también puede hallar que la terapia de masajes, la acupuntura o los tratamientos quiroprácticos los ayudan a mejorar los síntomas, pero hay pocos estudios que lo comprueben.

Si tu dolor de espalda no se va luego de 4 a 6 semanas luego de haber realizado una terapia conservadora, tu doctor volverá a revisar tus síntomas y puede pedir que se tomen imágenes de tu espalda, comenzando por rayos X. También es posible que luego pida que te realicen un MRI. Los rayos X revelan fracturas en los huevos, la osteoartritis y muestran si tu columna está correctamente en su lugar. Un MRI revela mucho más ya que incluye a los ligamentos, a los nervios y a los discos que son como almohadones para los huesos.

A veces, si un disco se sale de su lugar, lo cual se conoce como hernia de disco, por lo que presionará los nervios. Si un disco presiona uno o más nervios, la persona tendrá un fuerte dolor en una o ambas piernas, entumecimiento en las piernas o pies. Otra de las causas más serias de una lumbalgia se debe a fracturas por golpes u osteoporosis, una enfermedad que causa que los huesos se vuelvan finos y débiles. El cáncer de huesos, y un cáncer que ha sufrido metástasis y se ha extendido hasta los huesos son causas poco frecuentes de lumbalgias. Si tienes un dolor que se irradia hasta tus piernas, entumecimiento o debilidad en las mismas, o problemas urinarios o intestinales, ve a visitar a tu médico tan pronto como puedas para que te ayude a identificar la verdadera causa de tus síntomas.

Foto: Jupiterimages/PhotoObjects.net/Getty Images

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Escrito por dr. martha e. wittenberg
Traducido por aurelius smith