Dolor externo en la pierna al correr

Correr es un deporte de alto impacto que pone tensión en tu cuerpo. Diversas lesiones por correr, como calambres en la pierna, rodilla de corredor y un tendón desgarrado pueden causar dolor en las áreas externas de tus piernas. La posición de los huesos, el uso de calzado inadecuado, el sobre-entrenamiento y estar fuera de forma pueden hacerte más susceptible a este tipo de lesiones. El método de tratamiento de cualquier lesión por correr depende de su causa y gravedad.

Calambres en las piernas

Los calambres en las piernas, también llamado síndrome de estrés tibial medial, son una lesión común y fuente de dolor en las piernas de los corredores. Se desarrollan cuando se correr pone demasiado énfasis en la espinilla y daña el tejido conectivo que une el hueso y el músculo. Los calambres en las piernas causan dolor mientras se corre y, a veces una leve hinchazón. Tu riesgo de calambres en las piernas es mayor si eres un corredor principiante, si corres en terreno duro o pones los pies hacia adentro mientras lo haces. Puedes reducir tu riesgo al usar zapatillas adecuadas, entrenar intercaladamente con deportes de bajo impacto, fortalecer los músculos inferiores de la pierna y usar de aparatos ortopédicos para apoyar los pies planos.

La rodilla de corredor

La rodilla de corredor es un nombre común para la condición de condromalacia rotuliana. Se desarrolla cuando el cartílago detrás de la rótula se daña por absorber el golpe de los deportes de alto impacto, como correr. La rodilla de corredor puede ser un signo de falta de alineación entre la rótula y el fémur, y de un muscula tibial débil. También es causada por el estrés prolongado y repetitivo de las carreras largas sin suficiente tiempo de recuperación. Puedes reducir tu riesgo de sufrir rodilla de corredor mediante el fortalecimiento de los músculos del muslo, siendo consciente de la postura y la alineación del cuerpo, haciendo estiramientos, usando zapatos apropiados y aumentando la duración de tus carreras de forma gradual.

Tendón de la corva desgarrado

Un tendón de la corva desgarrado es una lesión común para los corredores y velocistas de corta distancia. Se desarrolla cuando fuerzas uno de los músculos de este tendón, que se encuentra detrás de tu muslo. Dependiendo de la severidad de tu esfuerzo, el tendón puede ser parcial o totalmente arrancado del hueso y causar hinchazón, moretones o debilidad muscular. Esto ocurre comúnmente cuando el músculo está sobrecargado de trabajo o se estira más allá de su límite. Tu riesgo de padecer una rotura fibrilar aumenta si tienes los músculos tensos, fatigados o desequilibrados, o estás fuera de forma.

Tratamiento

El primer paso para el tratamiento del dolor exterior de la pierna es la identificación de la causa. Si no sabes el origen de tu dolor, consulta a un médico. La mayoría de las lesiones requieren un descanso de correr para sanar adecuadamente. Los calambres en las piernas también deben ser tratados con aplicación de hielo regular y manteniendo la pierna elevada para reducir la hinchazón. La rodilla de corredor puede requerir terapia física, una rodillera o cirugía en los casos más graves. Un tendón de la corva desgarrado puede ser tratado con el uso de un vendaje de compresión o férula de rodilla, ejercicios de rehabilitación y cirugía.

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Escrito por patience lister | Traducido por natalia pérez