Dolor de espalda baja por esprintar

Cualquier actividad en la que no se empleen adecuadamente los músculos correctos en las caderas, la espalda y el estómago puede provocar dolor de espalda baja. Esprintar es una de las muchas actividades que provocan o aumentan el dolor localizado en la región lumbar de la espalda. La pronación incorrecta del pie, o la manera en que tu pie gira, pueden afectar la tensión lumbar. Los saltos y sacudidas asociadas con las carreras de velocidad pueden ser otro causante del dolor.

Respuesta inicial

Es posible que aparezca algún esguince o distensión muscular en la espalda, causado por un entrenamiento demasiado duro, o bien, al iniciar un nuevo programa de ejercicios. El dolor de espalda que no afecta tus actividades diarias de manera significativa, lo que significa que puedes acostarte y levantarte de la cama fácilmente, no es un problema grave. La Asociación Norteamericana de Quiropráctica (American Chiropractic Association) asegura que aproximadamente el 80 por ciento de la población sufre problemas de espalda en algún momento, pero sólo el 10 por ciento es lo suficientemente grave como para requerir una intervención quirúrgica. Descansa durante unos días, coloca hielo en el área afectada, y no practiques carreras de velocidad ni otras actividades deportivas como levantar pesas, hasta que el dolor disminuya. Utiliza medicamentos antiinflamatorios de venta libre para aliviar el dolor y la inflamación.

Diagnóstico

Cuando tienes dolor lumbar de baja intensidad por más de una semana, es importante buscar un diagnóstico médico adecuado antes de continuar con tu programa de carreras de velocidad o cualquier otro régimen de ejercicio. Aunque esprintar puede ser la razón del dolor, podría haber una enfermedad subyacente significativa, como una hernia de disco, estenosis espinal o hernia degenerativa de disco, lo que crea problemas físicos más importantes. Un estudio de resonancia magnética, o MRI, proporciona imágenes de huesos, nervios y músculos de la columna vertebral para que los médicos puedan evaluar correctamente la causa del problema y su gravedad. El médico te indicará cuándo podrás esprintar nuevamente, y te indicará la intensidad del entrenamiento.

Preparación para esprintar

Una vez que tengas el visto bueno de tu médico para regresar al entrenamiento, es importante desarrollar una rutina de estiramiento que extienda adecuadamente las piernas y la espalda baja. Los tendones de la corva tensos causan dolor de espalda debido al desequilibrio en las caderas, forzando la zona lumbar. Empieza desde lo más elemental para asegurar que estás estirando todos los músculos involucrados en esprintar. Si tienes dolor en la espalda o si estás preocupado, siéntate en el suelo para estirar y tocar los dedos del pie, tira de los cuadríceps hacia atrás y levanta los músculos isquiotibiales lo más alto que puedas. Sentarse reduce la fuerza de gravedad en la espalda al agacharte, con la consiguiente reducción de lesiones. No te olvides de estirar los brazos y la zona superior del pecho, porque el movimiento del brazo es muy importante en las carreras de velocidad.

Tra bajar en forma

Haz que tu entrenador o un amigo verifiquen tu manera de esprintar, para asegurarte de que no estás haciendo nada para provocar desequilibrio o tensión. El uso de una cámara de video o una rueda de carrera con espejos también ayuda a ver los problemas de forma, dicen los especialistas en carrera y órtesis Wendy Schroeder y Marie-Catherine Bruno. Concéntrate en mantener las caderas rectas y sin rotación cuando las piernas se extiendan en la rodilla. Los velocistas deben llevar las rodillas más arriba para empujar hacia abajo en una forma más firme que los corredores de distancia que dan grandes zancadas. Los hombros deben estar relajados cuando estiras los brazos hacia adelante, como un método para aumentar la propulsión hacia adelante.

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Escrito por kay miranda | Traducido por sergio mendoza