Dolor de cuello y ejercicios abdominales

Tu puedes hacer ejercicios abdominales en casa sin ningún equipo especial. Pero los errores comunes en la técnica pueden provocar dolor y lesiones en el cuello con facilidad. De acuerdo con el fisioterapeuta y entrenador personal Dr. Charles Inness, la mala condición física es la causa más probable por la cual las personas experimentan dolor en el cuello cuando hacen los ejercicios abdominales, de acostado a sentado. Hacer estiramientos previos al ejercicio, prestar atención a la técnica y variar el entrenamiento puede ser de gran ayuda para reducir la probabilidad de padecer dolor de cuello.

Músculos del tronco

Tus abdominales son parte del sistema muscular del tronco. Aquí se incluyen los músculos de la pelvis, la espalda baja, las caderas y el abdomen. En conjunto, los músculos del tronco ayudan a mantener el equilibrio, la estabilidad y la postura. Cuando están en buena condición, también ayudan a evitar lesiones musculares durante las actividades cotidianas como agacharte, girar y levantarte.

Estiramiento


Estira tu cuello y relájalo.

Si eres propenso a padecer dolor en el cuello cuando haces ejercicios abdominales, el Dr. Inness sugiere que estires el cuello antes de cada entrenamiento. Hay tres tipos de estiramientos del cuello ideales: lateral, rotación, flexión y extensión. Estos estiramientos relajan los músculos del cuello y reducen el riesgo de lesionarte durante el entrenamiento.

Abdominales sentado

Los abdominales tradicionales involucran los músculos que corren a través de la zona lumbar y los muslos en lugar de enfocarse en los músculos abdominales. Los abdominales de acostado a sentado, por otro lado, aíslan los músculos abdominales y tensan el cuello en menor grado. Desafortunadamente, los abdominales son un ejercicio que mucha gente hace en forma incorrecta. De esta forma, no podrás aislar los músculos abdominales y aumentas la probabilidad de torcerte el cuello.

Técnica

Cuando hagas un abdominal, mantén las rodillas dobladas y las manos apoyadas ligeramente detrás de la cabeza. Cruza las manos sobre el pecho para evitar la tentación de jalar tu cuello. Puedes apoyar tus manos en el cuello siempre y cuando no las utilices para levantarte. Los hombros deben levantarse del suelo cuando te elevas, dejando que los músculos abdominales, no la cabeza y el cuello, hagan el trabajo. Tus ojos deben mantenerse mirando hacia el techo, mientras que el cuello y la barbilla mantienen una alineación neutra. No permitas que tus manos jalen la cabeza y la barbilla hacia el pecho.

Entrenamiento variado

Hay otros ejercicios para trabajar los músculos abdominales y otros músculos del tronco, además de la contracción estándar. Muchos de ellos no fuerzan el cuello, ya que se realizan con la cabeza apoyada en el suelo, o con el cuerpo colocado de lado. La doctora. Erica Blankenbehler en la Abundant Health Chiropractic Clinic en Auburn, California, señala 12 ejercicios de fortalecimiento del tronco, la mayoría de los cuales no hacen que levantes el cuello en absoluto. Siempre consulta con tu médico antes de hacer nuevos ejercicios, especialmente si padeces dolor crónico de cuello o tienes alguna lesión. Las mujeres embarazadas también deben consultar con sus médicos antes de realizar este tipo de ejercicios.

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Escrito por cindy anderson | Traducido por sergio mendoza