Dolor al correr sobre superficies duras

Correr le ofrece beneficios a tu cuerpo, como el fortalecimiento de tu corazón, los pulmones y la quema de calorías para ayudar a mantener un peso saludable. Pero correr puede traerte problemas. La repetida tensión en tu cuerpo, empezando por los pies hasta llegar a la zona lumbar, puede causar dolores y molestias. Esto se puede sentir más cuando corres sobre superficies duras, como el hormigón.

Efecto de superficie dura

Cuando corres tus pues tienen que golpear repetidamente el suelo, absorbiendo el choque a través de tu pie hasta las rodillas, las caderas y la espalda baja. Cuando tus pies golpean una superficie dura como el hormigón, el suelo no absorbe el choque, sino que esta vibración se refleja a través de los pies a una mayor intensidad, que si se corre en una superficie como una pista cubierta destinada a correr o en una caminadora. Con el tiempo, el impacto de correr sobre superficies duras puede traducirse en un aumento del riesgo de lesiones.

Ejemplos de lesiones

Correr frecuentemente en superficies duras puede llevar a la inflamación, como la tendinitis de Aquiles, una condición donde el tendón que conecta el hueso del talón con la pantorrilla se inflama, causando dolor en el talón. Las superficies duras también pueden causar calambres en las piernas, una inflamación de los tendones y los músculos de la parte frontal y de la parte exterior de la pierna. El choque de la almohadilla de grasa se produce cuando ésta, que está ubicada debajo de la rótula queda encajada entre la rótula y el hueso de la espinilla o tibia. Esto puede ocurrir cuando la pierna se endereza y el pie golpea la superficie dura. Un impacto repetitivo puede provocar fracturas por estrés en los huesos pequeños del pie o del tobillo, lo que puede provocar una rotura significativa.

Tratamiento

Si experimentas dolor después de correr, descansar las piernas y colócate hielo en cualquier área donde sientas dolor. Tomar un medicamento antiinflamatorio como el ibuprofeno, también puede ayudar. No tienes que dejar de correr sobre superficies duras por completo. En lugar de esto trata de alternar días en los que corras sobre superficies duras con un día en la caminadora, en una pista cubierta o en el piso del gimnasio, que está construido para absorber los golpes. Comprar nuevos zapatos con tacón de apoyo, usar una órtesis hecha a la medida o una almohadilla para el talón también puede ayudarle a tu pie a absorber mejor el impacto de las superficies duras.

Advertencia

Si continúas experimentando dolor al correr sobre superficies duras después de dos a tres semanas de tratamiento en el hogar, consulta a tu médico. Si el dolor parece estar empeorando o si desarrollas síntomas adicionales, también debes ver a un médico. Él puede evaluarte para asegurarte de que tu dolor no se deba a una enfermedad subyacente que deba ser tratada con medicamentos, terapia física o cirugía.

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Escrito por rachel nall | Traducido por katherine bastidas