Diverticulitis y lechuga

Si tienes diverticulosis, pequeñas bolsas que revisten tu colon se abultarán a través de puntos débiles. Cada una de estas bolsas es llamada divertículo. Esta es una condición común: aproximadamente el 10% de los adultos estadounidenses de más de 40 años la tienen. Tus posibilidades de desarrollar diverticulosis suben a medida que te avejentas. El 50% de los estadounidenses de más de 60 años de edad tienen diverticulosis. La ingesta de comidas como la lechuga puede ayudarte a manejar tu condición.

Importancia

El incremento de tu ingesta de fibra dietaria con comidas como la lechuga puede reducir tus síntomas de diverticulosis, además de prevenir complicaciones que incluyen la diverticulitis, que es una inflamación. Si bien esta condición puede no tener síntomas notorios, también puede causar una incomodidad en el bajo abdomen, calambres, constipación e hinchazón. El dolor puede ser repentino y severo, o puede empezar como un dolor suave que empeora a lo largo de varios días. También puedes tener náuseas, calambres, vómitos, fríos, fiebre o cambios en tus hábitos de baño. Incrementar la fibra que se ingiere es considerado el primer tratamiento para esta condición.

Beneficios

La fibra se encuentra en vegetales, incluyendo la lechuga, fruta y granos. La porción no digerible de estas comidas mantiene tus heces suaves y ayuda a bajar la presión dentro de tu colon, ayudando a las heces a moverse con mayor facilidad. Consume de 20 a 35 gramos de fibra diarios para beneficiarte. La lechuga está dentro de las comidas con mayor contenido de fibra, proveyendo en promedio aproximadamente un gramo de fibra por taza según "Nutrición para el adulto mayor", por Melissa Bernstein y Ann Schmidt Luggen.

Prevención

Si bien no ha sido probado, una dieta baja en fibras puede causar diverticulosis, según la Cámara de Información Nacional de Enfermedades Digestivas. Esta condición es común en Estados Unidos y otros países industrializados donde las dietas bajas en fibras son la norma. Es rara en Asia, donde las dietas altas en fibra son la norma. Comer ensaladas de vegetales y otras comidas fibrosas puede ayudarte a prevenir la diverticulosis.

Consideraciones

Diferentes tipos de lechuga proveen diferentes cantidades de fibra. Por ejemplo, una taza de lechuga romana tiene aproximadamente 1,2 gramos de fibra, mientras que una taza de lechuga iceberg tiene 0,7 gramos de fibra. Otras comidas tienen mayor contenido de fibras, como las lentejas, que poseen 15,6 gramos por taza, el cereal de salvado, que puede proveer 9,6 gramos cada 1/2 taza, la espinaca cocida, que tiene 4,3 gramos por taza, las zanahorias cocinadas, que proveen 2,5 gramos por 1/2 taza, y las manzanas, que promedian 4 gramos por fruta.

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Escrito por linda tarr kent | Traducido por pablo andrizzi