Cómo disciplinar a tu hijo sin gritos o nalgadas

Muchos padres desesperados recurren a gritos o nalgadas para controlar el comportamiento rebelde de sus hijos. Sin embargo, Barbara Unell y Jerry Wyckoff, Ph.D., autor de "Discipline without Shouting or Spanking," dicen que estas formas de disciplina pueden reforzar el tipo de comportamiento que los padres buscan corregir. Gritar o golpear reflejan una falta de control y enseña a los niños que la agresión es un medio adecuado para expresar su frustración. Los padres deben recordar que la disciplina no es sólo castigar, sino enseñar a los niños el comportamiento adecuado. La disciplina efectiva comienza con actuar de manera consistente con los valores que desea transmitir.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Establece reglas claras. Dale a tu hiijo una oportunidad justa para seguir tus reglas al establecer las reglas claras y asegurarte de que las entienda. Asegúrate de explicarle a tu hijo por qué estas reglas son importantes. Puedes encontrar que tienes menos necesidad de disciplina cuando el niño entiende por qué ciertas conductas son apropiadas o inapropiadas.

  2. Informa a los niños de las consecuencias de la mala conducta. Tu hijo también debe entender lo que sucede si rompe las reglas. De esta manera , aprenderá que sus decisiones y acciones traen consecuencias. La American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP) señala que las consecuencias deben ser razonables y se refiere a la regla que se rompe. Por ejemplo, si la regla es "no televisión antes de terminar tu tarea," la consecuencia por la infracción puede ser una suspensión de 1 día de los privilegios de televisión. Debes indicar con calma y claridad las consecuencias de la mala conducta antes de que ocurra una infracción. La AACAP sugiere que cuando los niños tengan la edad suficiente, puedan decidir sobre las consecuencias para el comportamiento inapropiado o las recompensas por buen comportamiento.

  3. Impón consecuencias inmediatamente. Cuando tu hijo no sigue las reglas, debes hacer cumplir las consecuencias inmediatamente. Si hay demasiado lapso de tiempo entre el hecho y la consecuencia, los niños dejan de asociar la consecuencia de la mala conducta. Por otra parte, si esperas para hacer valer las consecuencias, puedes ser más propenso a perder los estribos y estar tentado a gritar y golpear si la infracción se produce por segunda vez.

  4. Sé consistente. Una vez que se establece este reglamento y las consecuencias, sé consistente en la aplicación. HealthyPlace.com aconseja a los padres que no se dejen llevar por el llanto o la petición del niño cuando se produce una infracción. El comportamiento incoherente de tu parte simplemente confundirá al niño o no tomará las reglas en serio. Cuando no tienen ninguna duda de que vas a hacer cumplir las consecuencias, van a ser más propensos a seguirlas.

  5. Alaba el buen comportamiento. Los niños deben ser elogiados, agradecidos o alentados por su buen comportamiento. Unell y Dr. Wyckoff dicen que hay que alabar la conducta del niño más que al propio niño. Por ejemplo, podrías decir: "Esto es realmente genial, que hayas terminado su tarea antes de encender la televisión. Buen trabajo". Este tipo de estímulo es una forma positiva de replantear la regla y recordarle a los niños tus expectativas para ellos.

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Escrito por barbara diggs | Traducido por esteban arenas