Cómo tener disciplina para perder peso

Si perder peso fuera fácil, nadie tendría sobrepeso. Muchas personas intentan y fracasan cada año en perder kilos extra; según International Food Information Council Foundation, 69 por ciento de los ciudadanos estadounidenses están tratando de perder peso o mantenerlo. Si eres uno de ellos, puedes encontrar que comienzas motivado sólo para ver cómo tu fuerza de voluntad se desvanece cuando te da hambre o estás cansado. Encontrar la disciplina para bajar de peso requiere un esfuerzo concentrado y constante, pero es posible.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Visita a tu médico para un chequeo, incluyendo un análisis de sangre. Discute tus preocupaciones relacionadas con el peso y pregunta cómo tu peso está afectando tu salud. Saber si eres prediabético o tienes el colesterol alto o la presión arterial puede ser la realidad que necesitas para comenzar tu régimen de pérdida de peso. Pídele que te refiera a un dietista o nutricionista si necesitas ayuda para hacer un plan de alimentación saludable.

  2. Establece una meta y coloca recordatorios de ese objetivo en lugares visibles. Por ejemplo, si quieres perder 20 libras (9 kg), escribe ese objetivo (y los pasos que deberás seguir para lograrlo) en una hoja de papel y pégala en tu refrigerador. Pega otro en el espejo del baño. Crea una imagen de tus metas y ponla como fondo de pantalla en tu computadora o smartphone. Cuantos más recordatorios visuales recibas durante el días, más difíciles serán de ignorar.

  3. Haz un plan de ejercicio concreto en lugar de simplemente decirte lo que necesitas para hacer ejercicio. Programa una fecha de ejercicio regular con un amigo, un familiar o un entrenador personal. Suscríbete a una clase de ejercicios; si has pagado por sesiones, es una motivación extra para asistir.

  4. Declara tus intenciones públicamente en una página de medios de comunicación social o blog. Los amigos en medios sociales o comentaristas del blog pueden ser motivadores poderosos cuando no quieres hacer ejercicio o cuando quieres comer comida chatarra. Publica tu plan de entrenamiento para el día en tu página de redes sociales tan pronto como te despiertes y dile a tus amigos que hagan comentarios sobre tu estado en todo el día preguntando si lo has seguido.

  5. Compite con alguien. Has una apuesta con un familiar o amigo y establece parámetros suficientemente altos como para no querer perder. Por ejemplo, si no haces ejercicios durante 30 minutos al día, cinco días a la semana, tienes que lavar los platos por un mes, llevar a tu competidor en unas vacaciones de fin de semana o (el mejor motivador de todos) darle dinero .

  6. Comprométete a por lo menos cinco minutos de ejercicio cada día. ¿No quieres ir al gimnasio? Bueno. Trota en el lugar durante cinco minutos en tu sala de estar, ve a dar un paseo de cinco minutos o pon tu canción favorita y baila vigorosamente hasta que se acabe. Construye un hábito diario de ejercicio, aunque el tiempo que pongas parezca insignificante. Al forzarte a hacer lo que es bueno para ti, aunque sea por unos pocos minutos, construyes una sensación de dominio sobre los malos hábitos y la inercia.

  7. Siéntate en un lugar tranquilo y medita. Respira profundamente y calma tu mente mientras visualiza tus metas. Programa una sesión breve de meditación todos los días para revisarte, calmar tu mente y reenfocar tu atención en lo que realmente quieres.

  8. Consulta a un terapeuta. Si estás teniendo problemas para seguir con tus metas de pérdida de peso, es posible que tengas problemas psicológicos más profundo. La consejería, especialmente la terapia conductual, puede ayudarte a aprender nuevas y mejores formas de acercarte a tus metas.

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Escrito por s.r. becker | Traducido por juan ignacio ceviño