Directrices para el uso de teléfonos celulares en adolescentes

Si tu hijo adolescente tiene un teléfono celular, probablemente este parecerá una extensión de su cuerpo. Cada vez que tenga oportunidad, probablemente estará enviando mensajes, navegando por la web, actualizando su estado social en la redes sociales y tal vez, sólo tal vez, incluso atendiendo una llamada. Según una investigación realizada por el Pew Internet and American Life Project (Proyecto Pew de vida de América y de Internet), más de la mitad de todos los adolescentes poseen un teléfono celular y casi una cuarta parte de ellos utilizan teléfonos inteligentes, además este número ha incrementado cada año. A medida que más adolescentes adquieren estas maravillas móviles, la línea entre lo que se considera un uso aceptable y una absoluta descortesía es cada vez más borrosa. Si estás preocupado por el modo en que tu adolescente se comporta cuando trata de usar el teléfono celular, considera imponer algunas pautas.

Zonas libres de teléfono

¿Tu hijo adolescente está con su celular todas las noches en la mesa a la hora de cenar, o en casa de la abuela en los almuerzos dominicales? Si es así, puede ser tiempo de establecer zonas libres de teléfono. Esto significa que, salvo en el caso de una emergencia, absolutamente ningún teléfono puede ser utilizados en la mesa o durante ciertas reuniones familiares en las que el uso del teléfono sería considerado descortés. Durante estos periodos de tiempo, los teléfonos se deben poner en silencio y dejarse en otra habitación. Esto incluye también tus teléfonos, como padres de familia, después de todo, no podéis esperar que vuestro hijo de 16 años tome en serio vuestras reglas si estáis revisando el correo electrónico de vuestro trabajo cada diez minutos durante la cena.

Conversaciones cara a cara

Se le debe enseñar a los adolescentes que el uso del teléfono celular nunca debe prevalecer sobre las conversaciones reales en vivo. Eso significa que no deben enviar mensajes de texto o jugar mientras sus padres, hermanos, abuelos o cualquier otro ser humano intenta conversar con ellos. Si se enfatiza lo suficiente en casa, este comportamiento podría extenderse también a las relaciones de tu adolescente con sus compañeros; él podría encontrarse a sí mismo diciendo a sus amigos: hey, cuelga el teléfono. Quiero hablarte.

En público

Estás sentado en una mesa del restaurante, esperando tu aperitivo, cuando tu hijo adolescente saca su teléfono celular y empieza a enviar mensajes de texto a un amigo mientras le estás preguntando acerca de su día escolar. ¿Descortés? Sí. ¿Evitable? Absolutamente. Considera establecer directrices para cuando el uso del teléfono celular no es aceptable en público. ¿En restaurantes y salas de cine y la iglesia? No es posible. ¿En el centro comercial o mientras estás compras? Tal vez, periódicamente. ¿En eventos deportivos o conciertos por los que estás pagando una entrada de 100 dólares? Probablemente no. Las directrices depende de ti, asegúrate de que sean prácticas y aplicables.

En la noche

Los padres de hoy probablemente ni siquiera consideraban llamar a un amigo después de cierta hora de la noche, porque llamar a un amigo significaba llamar a su casa. Lo que significaba que sus padres podrían contestar. Lo que significaba que podrías meterte en problemas, y él también. Gracias a las maravillas del botón de silencio en los teléfonos celulares, ahora se pueden mantener conversaciones hasta altas horas de la mañana y nunca volverás a escuchar el timbre desde la habitación de tu adolescente. Por ende, podrías desear establecer directrices para el uso nocturno, incluso si significa que tu hijo adolescente cuelgue el teléfono digamos a las 10 de la noche y lo recupere en la mañana. Enseña a tu hijo adolescente que aunque él no esté vigilado por sus padres, eso no significa que él pueda estar enviando mensajes de texto a su amigo a medianoche, preguntándole si piensa que Janie irá con él al baile de graduación.

Problemas de privacidad

Recuerda a tu hijo adolescente que los teléfonos celulares, especialmente los teléfonos inteligentes, también pueden servir como mini-grabadoras. Todas las imágenes que publique y cada mensaje de texto enviado puede permanecer en algún lugar en Internet si no tiene cuidado. Los adolescentes deben ser advertidos sobre los peligros y consecuencias de comportamientos de riesgo como el "sexting", el acoso cibernético y la publicación de información de contacto personal.

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Escrito por jennifer brozak | Traducido por vittore notabene