Digestión de vitaminas y minerales

Las vitaminas y los minerales son digeridas, se descomponen y se absorben de manera similar en el cuerpo. Hay una gran variedad de vitaminas y minerales que necesitas en tu dieta para apoyar a todas y cada función. Las vitaminas son compuestos orgánicos producidos por las plantas, los animales y los seres humanos. Los minerales son elementos inorgánicos, que se producen naturalmente en el suelo y el agua. Las plantas absorben los minerales a través de sus raíces y tu los absorbes cuando te comes las plantas en tu alimento. Los animales también se alimentan de plantas, por lo que también puedes obtener algunos minerales indirectamente por el consumo de alimentos procedentes de fuentes animales.

Vitaminas vs. minerales

Todos los minerales se almacenan en tu cuerpo, pero sólo algunas vitaminas permanecen en el cuerpo. Las vitaminas se dividen en dos categorías: solubles en grasa, tales como A, D, E o K, y solubles en agua, que incluyen todas las vitaminas del complejo B y C. Las vitaminas liposolubles permanecen en tu cuerpo, mientras que las vitaminas solubles en agua son absorbidas inmediatamente y cualquier excedente se excreta en la orina. Los compuestos orgánicos son considerados vitaminas cuando la falta de esos nutrientes particulares resultan en una deficiencia, que tiene efectos negativos para la salud, explica el Linus Pauling Institute. Los minerales también se pueden dividir en dos categorías: de traza y macro-minerales. Los minerales traza incluyen hierro, cobre y zinc, y algunos de los macro-minerales son el calcio, el fósforo y el magnesio. Aunque estas categorías de minerales son igualmente importantes, los oligoelementos son necesarios en cantidades más pequeñas que los macro-minerales.

Absorción y almacenamiento


La digestión de vitaminas y minerales comienza en la boca, al masticar tus alimentos.

La digestión de vitaminas y minerales comienza en la boca, al masticar tus alimentos. Cuando el alimento entra en el estómago, el ácido clorhídrico y otras enzimas del estómago ayudan a liberar sus nutrientes. El páncreas ayuda mediante la liberación de la bilis a realizar la digestión. Desde este punto, las vitaminas y los minerales viajan al intestino delgado, donde se absorben en el torrente sanguíneo. La sangre transporta los nutrientes a tu hígado, donde son utilizados de inmediato, se almacenan para su uso posterior o se envían a los riñones para su excreción por la orina.

Factores que afectan la absorción

El daño a los órganos por el consumo excesivo de alcohol puede afectar la capacidad del cuerpo para absorber y almacenar las vitaminas y los minerales. Los años de consumo excesivo de alcohol pueden dañar el hígado, el estómago y las células intestinales que ayudan en la digestión de vitaminas y minerales, explica el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism. Además, tener un trastorno intestinal, como la enfermedad de Crohn, síndrome del intestino irritable o diverticulitis, puede inhibir la absorción de vitaminas y minerales. Estos tipos de problemas intestinales causan que los alimentos pasen rápidamente a través de tu tracto digestivo antes de que tengas plena oportunidad de absorberlos. Incluso si se consumen cantidades adecuadas de cada nutriente, tu cuerpo no puede tener la oportunidad de absorberlos.

Nutrientes que trabajan juntos


Algunos minerales necesitan vitaminas con el fin de ser absorbidos, y viceversa.

Algunos minerales necesitan vitaminas con el fin de ser absorbidos, y viceversa. La vitamina C ayuda en la absorción del hierro no hemo, el tipo de hierro proveniente directamente de las fuentes de alimentos vegetales. El tomar un suplemento de vitamina C, mientras que tomas un suplemento de hierro puede causar una toxicidad de hierro, ya que tu cuerpo puede absorber mayores cantidades del mineral. El calcio, necesario para tener huesos y dientes fuertes, se basa en la vitamina D para la absorción. Además, los minerales necesitan otros minerales y las vitaminas necesitan otras vitaminas. Por ejemplo, las vitaminas B, incluyendo tiamina y ácido pantoténico, todas dependen unas de otras para descomponer los alimentos en energía, informa MedlinePlus. Algunos minerales son electrolitos que trabajan juntos para equilibrar la electricidad y ayudan en el ritmo normal del corazón y la contracción muscular. El potasio, un electrolito, equilibra los fluidos dentro de las células, mientras que el sodio equilibra el líquido en el exterior de las células.

Más galerías de fotos



Escrito por melodie anne | Traducido por luciano ariel castro