¿Por qué es tan difícil para los padres hablar de sexo con sus hijos?

Los chicos se vuelven sexualmente activos a principios de la escuela secundaria según un estudio hecho por Christine Markham, profesora asistente de promoción en ciencias de la salud, del departamento de salud y conducta de la universidad de Texas y directora sustituta del centro investigativo de prevención de la misma universidad. El estudio es alarmante pero aun así muchos padres encuentran difícil abordar el tema con sus hijos. Es por esto que es vital discutir estos asuntos con los chicos antes de que tengan que enfrentarse a la decisión de abstenerse de tener relaciones sexuales o no.

Dudas al abordar el tema

Los padres siempre demoran la charla con respecto a sexo o la evitan porque sienten que si hablan con los chicos de la práctica sexual segura, sería en realidad darles el permiso de involucrarse en el acto. Cuando las madres y padres hablan a sus hijos de sexo siempre toman una postura definitiva. Muchos creen que es mejor que sus chicos se abstengan de la práctica sexual hasta el matrimonio o le aconsejan usar protección para mantenerlos a salvo. Cerca del 40 por ciento de los adolescentes tienen sexo entre los 15 y los 19 años de acuerdo con el Centro de control y prevención de enfermedades, no es raro para algunos adolescentes involucrarse en prácticas sexuales durante el período de escuela. Aun los más religiosos y determinados de los jóvenes que planean abstenerse están siendo bombardeados por insinuaciones sexuales en los medios de comunicación, presionado por los pares y otros. Negar que la charla sea necesaria no hace que el problema desaparezca.

Miedo de incurrir en una discusión incómoda.

En los tiempos pasados las mamás y papás daban a sus hijos adultos una charla sobre sexo cuando estaban comprometidos o involucrados en una relación que conducía indudablemente al matrimonio, una sola charla y el trabajo estaba hecho. Hoy, es mejor hablar a los jóvenes antes de que comiencen la escuela secundaria y a lo largo de la adolescencia. A veces es difícil para los padres aceptar que sus niños estén al tanto con respecto a sexo, que sus amigos podrían estar activos sexualmente o de que son lo suficientemente grandes como para ser tentados de esa manera. Las mamás y papás prefieren hablar sobre los peligros más que el acto en sí mismo. Según la universidad de North Carolina, hablar de los peligros así como de los placeres ayuda a los adolescentes a creer que sus padres les están dando un punto de vista equilibrado más que solamente reglas disciplinarias.

Renuencia de ambos lados

Según el Instituto Nacional de Salud, dos tercios de los padres sienten vergüenza e incomodidad de hablar con sus hijos de sexualidad. Cuando los padres tocan el tema los chicos responden mortificados. Los chicos hasta niegan que la charla sea necesaria, si admiten aunque sea esto, creen saber todo sobre el tema gracias a sus compañeros. Los padres no deberían suponer que solo porque es un tema que se toca en las clases de salud en la escuela los chicos entienden completamente los riesgos y consecuencias. Aun cuando comprendan las estadísticas, esto no los protege emocionalmente.

Razones para hablar de sexo

Muchas adolescentes no entienden que los varones piensan en el sexo de una manera diferente que ellas. Los varones ven la relación sexual como un acto normal mientras que para las mujeres es la expresión de compromiso para toda la vida. Esto puede resultar en serias heridas emocionales. En general no tienen idea del remordimiento a largo plazo que pueden llegar a sentir con respecto a estas decisiones. Otras pueden suponer equivocadamente que están listas para ser madres si llegasen a quedar embarazadas. No entienden que tal trabajo es 24 horas al día, siete días a la semana por los próximos 18 años. Los chicos piensan que las enfermedades de transmisión sexual como el HIV les ocurren a otras personas, pero no a ellos. Sus compañeros sexuales pueden mentirles diciendo que nunca han tenido sexo. Los chicos piensan que si adquieren una enfermedad de transmisión sexual una visita rápida al médico puede solucionar el problema. Los padres deben hablar con sus hijos con respecto a todos los aspectos de la sexualidad, incluyendo las consecuencias físicas que podrían afectar la fertilidad cuando sean adultos o las heridas emocionales cuando las relaciones no son a largo plazo. Hacerles saber las maneras de evitar la tentación es otro factor vital cuando se habla de sexo con los adolescentes.

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Escrito por chelsea fitzgerald | Traducido por liz mancilla