Diferencias en el desarrollo de las habilidades motoras finas en niños

Las habilidades motoras finas implican usar músculos pequeños, principalmente las manos y los brazos. Estas habilidades comienzan cuando un bebé aprende a aplaudir y a tomar objetos, y culminan con la coordinación mano-ojo necesaria para escribir, dibujar e incluso tocar un instrumento musical. Como otros hitos del desarrollo, los niños desarrollan sus habilidades motoras finas a diferentes ritmos y tiempos.

Del nacimiento a los 2 años

En los primeros dos años de vida, la mayoría de los bebés e infantes aprenden a usar sus manos para satisfacer sus propias necesidades. Los infantes aprenden a tomar objetos para llevárselos a la boca, golpearlos entre sí y eventualmente arrojarlos. Conforme los niños se aproximan a la marca de los 12 meses, desarrollan un agarre de pinza que les permite tomar objetos más pequeños como los trozos de cereal. Algunos niños tienen dificultades con este tipo de agarre y siguen usando toda la mano para "barrer" los objetos pequeños. Darle a tu bebé una pieza pequeña de comida a la vez puede ayudarlo a aprender a emplear el agarre de pinza. Conforme los bebés se convierten en infantes, empiezan a usar sus manos para tareas más precisas como garabatear, hojear páginas en libros de cartón y comer con una cuchara.

De los 2 a los 4 años

Durante estos años, los niños refinan sus habilidades motoras para tareas más precisas. En ocasiones ellos comienzan con dificultades en las tareas motoras finas a esta edad. Tienen dificultades para ensartar cuentas, dibujar formas básicas y construir torres más altas con bloques. Usa crayones más gruesos o modificadores del agarre para ayudar a un niño con dificultades para sostener los crayones. Haz que tu hijo practique cuchareando y vertiendo arroz, frijoles o agua para ayudarlo a refinar su coordinación mano-ojo. Construyan torres, lean libros y moldeen plastilina para ayudar a que tu hijo aprenda a usar bien sus manos y a prepararlo para las tareas del desarrollo posteriores.

De los 4 a los 6 años

Estos años preescolares son en los que los niños empiezan a aprender las habilidades motoras finas más académicas. Ellos aprenden a cortar con tijeras de seguridad, escribir sus nombres y a dibujar imágenes reconocibles. Si tu hijo tiene dificultades con estas habilidades, dale muchas oportunidades de practicarlas de forma divertida. Haz que escriba con crayones, lápices, tiza y rotuladores de colores. Hazlo vestir muñecos o que abotone grandes camisas de trabajo. Practiquen usando tijeras para cortar pajillas, pañuelos de papel, imágenes de revistas e incluso moldear plastilina en pequeños trozos. Haz que arme rompecabezas, golpee con martillos y diviértanse conforme tu hijo aprende a usar sus manos de forma cada vez más exitosa.

De los 6 años en adelante

Los primeros años escolares son el momento de refinar las habilidades motoras que los niños han estado aprendiendo. Ellos aprenden a escribir de forma más legible, dibujan con mayor precisión, y se hacen más cargo de sus necesidades propias. A esta edad, las habilidades motoras finas varían ampliamente. Muchos niños no aprenden a escribir de forma legible hasta que llegan a los grados superiores de educación primaria. Tu hijo tal vez pueda vestirse solo, pero aún esta aprendiendo a cortar carne con un cuchillo para niños. Trata de encontrar formas divertidas de practicar cualquier habilidad que tu hijo esté aprendiendo. Si tienes dudas acerca de sus habilidades motoras, consulta a tu pediatra o a un terapeuta ocupacional.

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Escrito por stacy zogheib | Traducido por alejandro cardiel