Diferencias entre los atletas amateur y profesionales

Convertirse en un atleta profesional puede ser un sueño para muchos entusiastas de los deportes y atletas, pero no siempre es la mejor apuesta. La competencia intensa, una vida viajando y prácticas agotadoras podrían quitar un poco de la diversión de disfrutar de un deporte desde un punto de vista amateur. Aunque los atletas amateur y profesionales tienen algunas cosas en común, como algunas habilidades compartidas y pasión por su deporte, las diferencias principales se encuentran en el hecho que para los profesionales, el rendimiento dentro de un deporte puede impulsar o arruinar sus carreras.

Listos para el día de pago

Recibir un pago es la prueba decisiva de los atletas profesionales versus amateurs. Sin embargo, no todos los atletas profesionales son millonarios. De acuerdo a la U.S. Bureau of Labor Statistics, la paga promedio anual para los atletas profesionales en 2010 era de US$43.740. En contraste, los atletas amateur no reciben una paga por competir. Podrían recibir beneficios relacionados con participar en su liga (por ejemplo, equipo de equipos o cenas patrocinadas después de los juegos de negocios locales), pero no reciben pagos por jugar.

La edad es sólo un número

En algunos casos, los atletas profesionales podrían ser mayores que los atletas amateur debido a las reglas establecida dentro de las organizaciones deportivas. Por ejemplo, la NLF tiene reglas que restringen a los atletas jóvenes de jugar profesionalmente directamente después de graduarse de la escuela secundaria; la idea es que protegerán sus cuerpos de lesiones y tendrán la oportunidad de completar alguna educación superior mientras continúan desarrollando sus dotes atléticos en competencias universitarias. "The Sport Journal" dice que algunos críticos de deporte disputan este razonamiento, diciendo que esto permite que los atletas amateur sean explotados ya que ellos no reinen paga por jugar mientras están en la universidad. En algunos deportes, los atletas más jóvenes podrían optar por recibir educación en casa y aceptar patrocinios formales para convertirse en profesionales antes en sus carreras.

Es un trabajo pesado

Los atletas amateur podrían jugar béisbol, tenis o voleibol por diversión, reuniéndose el fin de semana o después del trabajo para un juego rápido o para competir contra otros equipos recreativos. Los atletas profesionales deben competir frecuentemente los fines de semana, noches y festividades, dependiendo de su agenda de competencias, de acuerdo al U.S. Bureau of Labor Statistics. El tiempo lejos de casa puede aumentar rápidamente a medida que los atletas profesionales viajan alrededor del país, o alrededor del mundo, durante la temporada de competencias.

Construyendo el cuerpo

Hacer cualquier deporte involucra algún grado de riesgo, y algunos deportes de alto impacto pueden ser muy peligrosos. Huesos rotos, concusiones y otras lesiones crean el potencial de altos recibos médicos y terapia física extendida. Algunos atletas profesionales podrían recibir extensivos beneficios médicos y cobertura de seguro como parte de sus contratos; otros atletas profesionales o semi-profesionales podrían recibir dinero de viajes y cuotas por competencia pero deben comprar sus propios seguros de salud. Los atletas amateur que se han lesionado serán personalmente responsables por sus lesiones, cubriendo los costos médicos de las lesiones relacionadas con el juego con su propia cobertura o pagando de su propia bolsa.

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Escrito por morgan rush | Traducido por gabriel guevara