¿Cuál es la diferencia entre sales biliares y enzimas digestivas?

La función del sistema digestivo humano es degradar las partículas de alimentos en moléculas más pequeñas que el cuerpo pueda absorber a través de la mucosa del intestino delgado. El cuerpo realiza dos tipos principales de digestión; la digestión mecánica implica la degradación física de los alimentos con la acción de la masticación y la digestión química que implica ácido digestivo, enzimas digestivas y sales biliares, comúnmente llamadas ácidos biliares o sólo bilis. Las sales biliares y las enzimas digestivas realizan diferentes funciones en distintas secciones del tracto digestivo.

Producción

Varias glándulas diferentes producen enzimas digestivas. Las glándulas salivales producen y secretan saliva, que contiene la enzima digestiva denominada amilasa salival. Mientras que progresan los alimentos hacia el estómago, dos enzimas adicionales ayudan en el proceso de digestión: pepsina y amilasa gástrica. El páncreas, clasificado como un órgano digestivo sólido porque la comida no pasa a través de él, secreta las tres enzimas digestivas conocidas como amilasa pancreática, proteasa pancreática y lipasa pancreática. En contraste con estas enzimas, el hígado produce sales biliares y libera la sustancia a la vesícula, que la almacena hasta que se necesite en el intestino.

Tipo de sustancia

Las enzimas digestivas son proteínas que mejoran las reacciones bioquímicas que ocurren en el tracto digestivo. Aunque el ácido del estómago producido por las células que recubren el estómago realiza una parte importante de la digestión, las enzimas digestivas aceleran el proceso analizando diferentes tipos de moléculas de los alimentos. La bilis describe el líquido producido en el hígado que contiene agua, electrolitos y moléculas orgánicas, incluyendo ácidos biliares, colesterol, grasas y bilirrubina, el producto de desecho producido por la descomposición de los glóbulos rojos viejos. El hígado utiliza el colesterol para producir dos ácidos biliares principales: ácido cólico y ácido quenodeoxicólico. Cuando los ácidos biliares se combinan con los aminoácidos glicina o taurina, forman las sales biliares.

Función

Los diferentes tipos de enzimas digestivas descomponen los distintos tipos de macronutrientes, esos nutrientes que el cuerpo necesita en grandes cantidades. Las enzimas de amilasa degradan las moléculas de hidratos de carbono. La amilasa salival y la amilasa gástrica descomponen las cadenas largas de moléculas de azúcar en moléculas más pequeñas, que consta de sólo dos azúcares, mientras que la amilasa pancreática descompone estos en azúcar simple conocido como glucosa. La pepsina, clasificada como una enzima proteasa y la proteasa pancreática descomponen las proteínas complejas en aminoácidos individuales que el cuerpo puede absorber. La lipasa pancreática descompone las moléculas de grasa. A fin de que la lipasa pancreática trabaje, la grasa se debe mezclar con los fluidos digestivos. Debido a que las sales biliares contienen una porción soluble en grasa y una porción soluble en agua, actúan como un detergente, causando que los glóbulos grasos se descompongan en pequeñas gotas que permitan a la enzima lipasa acceder y descomponer la grasa.

Ubicación

Las enzimas digestivas trabajan por todo el tracto digestivo, desde el primer contacto del alimento con la boca hasta el intestino, donde el cuerpo absorbe la mayoría de los nutrientes. Las sales biliares entran en contacto con las partículas de los alimentos en el intestino delgado.

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Escrito por stephanie chandler | Traducido por marcela carniglia