¿Cuál es la diferencia entre psyllium y la inulina?

La inulina y el psyllium son almidones naturales, a base de plantas que se utilizan con frecuencia para fines similares. Pueden ayudar a tratar la diabetes, el estreñimiento o los niveles altos de triglicéridos y el colesterol. También tienen beneficios para la salud únicos. Antes de comenzar a tomar cualquiera de los dos, consulta a tu médico sobre la dosis adecuada y los peligros potenciales.

Función

La inulina es un tipo de fructo-oligosacárido o FOS, que ayuda a alimentar a las bacterias "amistosas" en el tracto gastrointestinal, explica University of Pittsburgh Medical Center. También se le conoce como "prebiótico" y se encuentra naturalmente en ciertos alimentos como los espárragos (asparagus), los frijoles de soja (soybeans), puerros (leeks) y cebollas. Las semillas y cáscaras de psyllium vienen de las plantas Plantago ispaghula y P. ovata, y por lo general son utilizadas por su alto contenido de fibra y mucílagos, dice University of Michigan Health System. La fibra y mucílagos del psyllium ofrecen efectos laxantes formadores de masa, además de acciones que calman el sistema gastrointestinal, regulan el azúcar en la sangre y reducen el colesterol.

Efectos

La inulina y el psyllium podrían ayudar a controlar tus niveles de azúcar en la sangre si tienes diabetes, además de disminuir los triglicéridos altos, de acuerdo con University of Michigan Health System. Ambas sustancias también pueden ayudar a tratar el colesterol alto, síndrome del intestino irritable y la diarrea. En concreto, la inulina y otros FOS a veces se usan para aliviar la diarrea del viajero, señala University of Pittsburgh Medical Center. También podría ayudar a prevenir el eccema, mientras que el psyllium puede ayudar a tratar el estreñimiento y la enfermedad diverticular. Otros usos potenciales incluyen la reducción de los riesgos de cáncer de colon y las enfermedades del corazón, así como ayudar a tratar las hemorroides, hipertensión y enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, dice University of Maryland Medical Center. Habla con tu médico antes de tomar inulina o psyllium para fines de salud.

Potencial

La inulina, posiblemente, puede ayudar a mantener tu salud antes y después de una cirugía, señala University of Michigan Health System. El psyllium podría tener el potencial para promover la pérdida de peso mediante la reducción del hambre, dice University of Maryland Medical Center. También podría proporcionarte beneficios si tienes aterosclerosis o estreñimiento relacionado con la enfermedad de Parkinson. Ninguna investigación médica concluyente apoya el uso de inulina o psyllium para cualquiera de estos propósitos, sin embargo.

Dosis

Puedes tomar de 1/2 a 2 cucharaditas de semillas de psyllium mezcladas con 1 taza de agua caliente cada día, o hasta cuatro dosis por día, de acuerdo con University of Maryland Medical Center. Debes beber esta mezcla inmediatamente, antes de que se vuelva demasiado gruesa. Como alternativa, puedes tomar entre 2.000 y 3.000 mg de inulina cada día, o de 8 a 20 g al día para tratar la diabetes, niveles altos de triglicéridos o colesterol, dice University of Michigan Health System. Pregúntale a tu médico sobre la dosis adecuada para ti antes de tomar psyllium o inulina.

Precaución

La inulina y el psyllium pueden causar gases e hinchazón. Ambas sustancias también pueden causar reacciones alérgicas en algunas personas, aunque son raras, dice University of Michigan Health System. Si tienes estreñimiento crónico, diabetes no controlada o síndrome del intestino irritable, toma psyllium sólo bajo la estrecha supervisión de un profesional de la salud. Además, puede ser peligroso si tienes dificultad para tragar, estenosis esofágica, o cualquier tipo de obstrucción gastrointestinal, advierte University of Maryland Medical Center. Puede interactuar negativamente con ciertos medicamentos, tales como Tegretol, medicamentos para la diabetes, los antidepresivos tricíclicos, la digoxina y el litio.

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Escrito por sarah terry | Traducido por barbara obregon