Cuál es la diferencia en la nutrición de los lactantes en comparación con otras etapas de la vida

Los bebés crecen a un ritmo más rápido que las personas en cualquier otra etapa de la vida. Debido a este extraordinario crecimiento, las necesidades nutricionales de tu bebé son diferentes a las de un adulto o un niño mayor. Además, el rápido desarrollo de su cerebro significa que necesita más de determinados nutrientes, sin embargo, tu pequeño tamaño requiere que le proporciones algunos nutrientes en menores cantidades.

Calorías

Tu bebé necesita unas 116 calorías por kilogramo durante los tres primeros meses de vida y unas 100 calorías por kilogramo durante los siguientes meses hasta el año de vida. En contraste, un niño entre 4 y 6 años necesita aproximadamente 90 calorías por kilogramo y un niño de entre 7 y 11 necesita cerca de 70. En la adolescencia y la edad adulta, este requisito se reduce a 45 o menos calorías por kilogramo de peso.

Macronutrientes

La composición de la dieta de tu bebé difiere de la dieta de un niño mayor y debes enfocarte en proporcionarle altos niveles de grasa y bajos niveles de proteína. Tu bebé necesita obtener alrededor del 40 a 50% de sus calorías diarias de la grasa, mucho más que lo recomendado para los adultos y niños mayores, para quienes la ingesta de grasa debe estar por debajo del 35% de las calorías diarias. Tu bebé necesita que su dieta este compuesta de un 10% de proteína y 40% de carbohidratos.

Vitaminas y minerales

Tu bebé necesita todas las vitaminas y minerales esenciales que requieren los adultos, incluyendo las vitaminas C, A, D, E y K, calcio, hierro, potasio y ácido fólico. Las cantidades recomendadas de estos nutrientes son más pequeñas que las que necesitan los niños mayores y adultos. La leche materna o la fórmula ofrece todos estos nutrientes, por lo que en general no tendrás que agregar suplementos a la dieta de tu bebé por los primeros seis meses de vida. Una excepción es la vitamina D, lo que podría faltar en los bebés alimentados con leche materna. Además de las vitaminas y minerales, se debe estar seguro de que tu bebé reciba una cantidad adecuada de ácidos grasos omega-3 para asegurar el crecimiento apropiado del cerebro. Estas grasas se encuentran en la leche materna y en muchas fórmulas, pero los bebés más grandes que han comenzado a alimentarse con comida sólida podrían obtenerla de los pescados o de las semillas de lino, que se pueden rociar en el yogur o cereal.

Consideraciones especiales

Durante los primeros cuatro o seis meses de vida, tu bebé debería obtener todos sus nutrientes de la leche materna o fórmula. La American Academy of Pediatrics recomienda amamantar de manera exclusiva durante los primeros seis meses. Después de incorporar los alimentos sólidos, la leche materna o fórmula debería continuar siendo la fuente principal de nutrición hasta por lo menos el primer año de vida. La leche de vaca regular y los alimentos sólidos no contienen suficientes calorías y nutrientes para apoyar a tu bebé en su crecimiento durante el primer año.

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Escrito por bridget coila | Traducido por mariajose mansilla