La diferencia entre las habilidades de oír y escuchar

Cuando una persona responde a tus palabras diciendo: "Te escucho," ¿a veces te pregunta si realmente te estaba escuchando? Tal vez encuentras que tu mente divaga cuando alguien está compartiendo sus pensamientos contigo. Puedes haber oído las palabras que se dicen, pero ¿estabas realmente escuchando su significado? Oír y escuchar tienen significados muy diferentes. La audición es un fenómeno pasivo que no requiere ningún esfuerzo. Escuchar, por otro lado, es una elección consciente que exige tu atención y concentración.

Consideraciones

Todo el mundo quiere ser escuchado y comprendido, pero en un momento u otro la mayoría de las personas no escuchan y no entienden el significado de las palabras de otra persona. Es una necesidad humana fundamental hacer conocer tus sentimientos, independientemente de si alguien está de acuerdo o no contigo. La escucha honesta crea una conexión íntima y te hace sentir cuidado.

Oyendo


Oído.

Puedes oír a alguien hablar sin escuchar las palabras. El oír define sólo la medición física de las ondas sonoras que se transmiten a la oreja y al cerebro donde se procesan en información audible. El oír se produce con o sin tu consentimiento. El Consejo Nacional de la Juventud dice que el oír es una materia pasiva, se produce incluso mientras duermes. Cuando simplemente oyes las palabras de alguien, pero no estás escuchando lo que se dice, puede dar lugar a malentendidos, oportunidades perdidas y resentimientos.

Habilidades de escucha


Escuchar.

Escuchar va mucho más allá de tu proceso de audición natural. Esto significa prestar atención a las palabras que se hablan con la intención de comprender a la otra persona. Tus percepciones y prejuicios personales pueden afectar la calidad de tus habilidades para escuchar. Por ejemplo, si sientes que estás en mejor circunstancia (financiera, intelectual, social) que la persona que está escuchando, puedes desestimar gran parte de lo que está diciendo, a causa de tu supuesta superioridad.

Tipos


Conversación.

En general, existen cuatro niveles básicos de oír y escuchar, de acuerdo con Toast Masters.org. Puedes fácilmente encontrarte en una o más de estas categorías en diferentes conversaciones. Un no-oyente está totalmente preocupado con sus pensamientos personales y aunque oye palabras, no escucha lo que se dice. Los oyentes pasivos escuchan las palabras, pero no absorben o entienden por completo. Los oyentes prestan atención al orador, pero captan sólo una parte del mensaje deseado. Los oyentes activos están completamente enfocados en el orador y entienden el significado de las palabras sin distorsión.

Solución


Contacto visual.

Un buen oyente entiende que la comunicación es una calle de dos vías. Se abstiene de interrumpir a un orador con sus propios pensamientos. Escuchar bien también requiere mantener una mente abierta, abstenerse de juicio y hacer contacto visual directo. Por último, un buen oyente no mirará el reloj de arriba a abajo mientras que la otra persona está expresando su voz.

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Escrito por karen hellesvig-gaskell | Traducido por dayana trillo