Dieta en el séptimo mes de embarazo

Ha sido un largo camino, pero ya casi llegas a la meta. A los siete meses de embarazo, o entre 28 y 31 semanas, has alcanzado el tercer trimestre y estás esperando con impaciencia tu paquete de alegría. Al mismo tiempo estás ganando más peso que antes y es tentador tratar de moderar este aumento. En lugar de tratar de restringir el aumento de peso durante el embarazo, adapta tu dieta a las necesidades de tu bebé en crecimiento y casi listo para nacer.

Maneja tu consumo de calorías


Consume 450 calorías extra en el tercer trimestre.

Tu bebé está creciendo rápido, así que no se sorprendas si tu estómago hace ruido con más frecuencia durante el séptimo mes de embarazo. En este momento de tu embarazo, debes ganar 1 libra por semana, según la revista FitPregnancy. Pero no necesitas excederte comiento; debes consumir alrededor de 450 calorías adicionales al día durante el tercer trimestre, dice el sitio web BabyCenter, siempre y cuando estés en un peso normal y saludable. Evita la tentación de consumir menos calorías para frenar el aumento de peso; el bebé necesita estas calorías adicionales para el crecimiento adecuado.

Consume mucho hierro y proteínas


Continúa consumiento alimentos con hierro como la carne roja.

Durante el tercer trimestre, tu cuerpo lleva más sangre, de acuerdo con la dietista registrada Paola Mora en la revista Portland Family, por lo que necesitas 27 miligramos al día de hierro; no consumir suficiente podría ocasionar anemia, un parto prematuro o hemorragias durante el parto. El hierro es abundante en las carnes rojas, aves de corral, arroz enriquecido, semillas y frijoles. Cuando los comes, también recibes una dosis de la proteína; en este momento de tu embarazo, los aminoácidos en la proteína ayudan a tu bebé a crecer rápidamente. La American Pregnancy Association recomienda consumir de 75 a 100 gramos de proteína al día.

No olvides consumir calcio y magnesio


Los frijoles negros contienen calcio.

Aunque el calcio es importante durante todo el embarazo, el tercer trimestre es cuando se fija el calcio al esqueleto de tu bebé, según el Dr. Michael Hobaugh en Portland Family. La American Pregnancy Association recomienda por lo menos 1,000 miligramos de calcio al día; consume productos lácteos como el yogur, la leche y el queso, así como el salmón, harina de avena y jugo de naranja fortificado. Consumir magnesio no sólo ayuda a tu cuerpo a absorber el calcio, también puede ayudar a relajar los músculos, aliviar los calambres en las piernas y evitar un parto prematuro; necesitas aproximadamente 350 a 400 miligramos al día y se encuentra en los frijoles negros, alcachofas, cebada, semillas de calabaza, salvado de avena y las almendras.

Ten en cuenta el DHA y el ácido fólico


Las fresas contienen ácido fólico

Si tú, como la mayoría de los padres, quieres que tu bebé tenga un cerebro inteligente, consume bastante ácido docosahexaenoico (DHA), un ácido graso esencial, durante el tercer trimestre; de acuerdo con la nutricionista Gina Hill en Portland Family, este compuesto está vinculado a un mejor proceso cognoscitivo en los lactantes. Debes obtener alrededor de 200 miligramos al día a través de fuentes tales como los alimentos enriquecidos, los huevos, la leche y el jugo. El ácido fólico también es vital durante todo el embarazo, ya que reduce el riesgo de los defectos del tubo neural. Come entre 600 a 800 microgramos al día, las fuentes son las verduras de hoja verde, las frutas como las naranjas y las fresas, y los cereales como la avena.

Continúa con los hábitos saludables


Practirar yoga prenatal también ayuda a disminuir el dolor del parto.

La línea de meta está casi a la vista, así que no hay necesidad de cambiar las estrategias que te han ayudado a ganar la carrera. De la misma manera que lo has hecho durante todo el embarazo, enfócate en comer alimentos integrales y frescos que ofrecen una amplia variedad de nutrientes en lugar de los procesados ​​o alimentos chatarra. Puede ser incómodo ejercitarte en el tercer trimestre de la misma manera que lo hacías antes del embarazo, pero no dejes de moverte por completo. El ejercicio suave, como nadar, caminar o hacer yoga prenatal puede ayudar a retrasar el aumento de peso rápido y mantenerte en plena forma para el parto.

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Escrito por sarah collins | Traducido por maria del rocio canales