Dieta recomendada para una enfermedad arterial coronaria

Las arterias coronarias llevan la sangre al músculo cardíaco. En una enfermedad arterial coronaria, o EAC, el colesterol LDL se acumula dentro de estas arterias, formando la placa que hace que se estrechen, bloqueen o frenen el flujo de sangre y el oxígeno necesario para la función cardíaca adecuada. Los factores de riesgo para aumentar el colesterol y el desarrollo de EAC dependen en gran medida los tipos de los alimentos consumidos. Las opciones dietéticas sensatas pueden tener un profundo efecto en la mejora de la salud coronaria.

Grasas buenas y grasas malas


Los aguacates contienen grasas saludables.

Estudios clínicos han revelado que no es la cantidad total de grasa en la dieta la que está ligada al EAC, es el tipo de grasa. Las grasas saturadas y las grasas trans aumentan colesterol LDL y el riesgo subsiguiente de EAC mientras otros dos tipos de grasas insaturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas, son las grasas "saludables" que ayudan a mejorar los niveles de colesterol.

Reducir las grasas y el colesterol malo


El tocino contiene grasas poco saludables.

La mejor manera de reducir el colesterol LDL y por lo tanto el desarrollo o la progresión de EAC, es reducir la cantidad de grasas saturadas y trans en la dieta, según la Cleveland Clinic. Las grasas saturadas se encuentran en alimentos como crema, carne de res, carne de cerdo, tocino, mantequilla, salchichas y fiambres. Más alimentos procesados como galletas, galletas saladas y alimentos horneados, margarina, manteca y comidas rápidas y fritos son fuentes de grasas trans.

Las grasas insaturadas promueven la salud del corazón


El aceite de oliva contiene grasa saludable.

HelpGuide.org señala que las grasas insaturadas son grasas saludables que mejoran los niveles de colesterol y menor inflamación, que es un factor de riesgo para tener EAC. Las grasas insaturadas se encuentran principalmente en alimentos de origen vegetal. Las grasas monoinsaturadas son una de las fuentes de grasas saludables y se encuentran en el aceite de oliva, aceite de canola, de cacahuete, nueces y aguacates. Las grasas poliinsaturadas se encuentran en el pescado, aceite de maíz, de soja, de girasol y nueces.

Escoger las fuentes de proteína baja en grasa


El salmón es una proteína baja en grasa.

Una dieta saludable para el corazón incluye fuentes de proteína baja en grasa como la carne magra, aves de corral, pescado y productos lácteos bajos en grasa. Usar fuentes de carne de la proteína en lugar de carne grandemente reduce las grasas saturadas y el colesterol. Según el "New York Times," el pescado es una alternativa saludable a las carnes de alto contenido de grasa. El salmón, caballa, sardinas y arenque son fuentes ricas de ácidos grasos omega 3, que ayudan a reducir las grasas en la sangre llamadas triglicéridos. Además, las legumbres como los frijoles, guisantes y lentejas son altos en proteína, bajos en grasa y no contienen colesterol.

Las verduras y las frutas son sanas para el corazón


Frutas y verduras frescas.

Además de que contienen muchas vitaminas y minerales, las frutas y las verduras son bajas en calorías y altas en fibra dietética, que ayuda a reducir el colesterol, según el University of Maryland Medical Center. La fibra dietética se encuentra principalmente en los cereales, frutas, vegetales y cereales integrales. Las frutas y los vegetales contienen antioxidantes que pueden ayudar a prevenir la EAC.

Reducir la ingesta de sal


Evitar alimentos ricos en sal como cenas congeladas.

El consumo excesivo de sodio aumenta el riesgo de padecer hipertensión arterial, que a su vez aumenta el riesgo de tener ataque al corazón, enfermedad cardíaca coronaria y accidente cerebrovascular. Reducir la cantidad de sal en los alimentos es una parte importante de una dieta saludable para el corazón. La American Heart Association recomienda comer menos de 1.500 miligramos de sodio al día, pero los estudios muestran que los estadounidenses consumen diariamente hasta el doble de esa cantidad. Los alimentos enlatados o procesados como las sopas y las comidas congeladas justifican gran parte de la sal que la gente consume, así que los consumidores deben buscar productos con un contenido reducido de sodio.

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Escrito por gerald keister | Traducido por maria gloria garcia menendez