Dieta para personas con divertículos

La enfermedad diverticular afecta al 10% de los americanos de más de 40 años y a la mitad de los de más de 60. La diverticulitis es una condición en la que se desarrollan pequeñas bolsas en la pared y el recubrimiento del colon. La diverticulitis se desarrolla cuando bacterias u otros irritantes provocan bolsas que se inflaman, lo cual resulta en grave dolor abdominal, náuseas, vómitos, constipación o diarrea. Al consumir una dieta rica en fibras y líquidos, puedes prevenir el desarrollo de diverticulitis.

Signos y síntomas

Muchas personas no están al tanto de que tienen divertículos, al menos que se hayan realizado estudios de colon y un médico reconozca las bolsas. Cuando los divertículos se convierten en diverticulitis, los síntomas incluyen dolor abdominal en el lado inferior izquierdo, naúseas, vómitos, fiebre, diarrea o constipación. Como los signos y síntomas de la diverticulitis son similares a los de otros trastornos gastrointestinales, el médico puede realizar pruebas como radiografías, ultrasonido o una tomografía computada (CT) para diagnosticar la diverticulitis.

Nutrición para la diverticulitis

De acuerdo con la International Foundation for Functional Gastrointestinal Disorders, el tratamiento para la diverticulitis a menudo involucra antibióticos para evitar la infección y una restricción dietaría para permitir que el colon se recupere. Mientras el colon sana, consume una dieta de líquidos claros consistente en agua, caldo y gelatina. Avanza lentamente con la dieta en la medida en que lo toleres una vez que hayas experimentado mejoras. Asegúrate de añadir fibra lentamente en la medida en que la inflamación y el dolor se reducen. A menudo las dietas blandas bajas en grasas son mejor toleradas.

Nutrición para la diverticulosis

Al manejar bien los divertículos puedes prevenir la incidencia de diverticulitis. La mejor forma de hacerlo es comiendo una dieta rica en fibras. Apunta a consumir de 25 a 35 gramos de fibra cada día. Si no consumes fibra suficiente, las heces se vuelven duras, y mover el intestino requiere de presión en el colon. Esta presión causa que las bolsas se inflamen. La fibra ayuda a mantener las heces blandas y con buen volumen, para que puedan pasar fácilmente por el colon. La fibra se halla en granos integrales, frutas, vegetales, piel de las papas y habas. Recuerda incrementar el consumo de fibra gradualmente para evitar la incomodidad que causa el gas. Al cuerpo le lleva aproximadamente unas seis semanas ajustarse a un aumento en la ingesta de fibras.

Consejos para aumentar el consumo de fibra

La mejor forma de consumir fibra suficiente es mediante una dieta balanceada. Come un cereal de grano integral que contenga al menos 5 gramos de fibra por porción. Un panquecito de cereal con salvado contiene 5 gramos de fibra. Las habas, habichuelas y lentejas contienen de 6 a 9 gramos de fibra por porción de 1/2 taza. Añade estos ingredientes a sopas, guisos y ensaladas. Come vegetales crudos todo lo que te sea posible, ya que la cocción reduce el contenido de fibras. Las opciones de vegetales incluyen brócoli, zanahorias y papas horneadas con piel. Come la piel de las frutas, ya que la mayor cantidad de fibras se halla en la piel. Asegúrate de leer las etiquetas de los alimentos y de escoger alimentos que contengan la mayor cantidad de fibra posible.

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Escrito por chelsea flahive, rdn, ld | Traducido por mike tazenda