Dieta para pacientes con cáncer de hígado

De acuerdo con el Instituto A.P. Johan de Investigación de Cáncer, el cáncer primario de hígado proveniente de la mutación de las células del hígado es raro en los Estados Unidos. Se categoriza de acuerdo a las células del hígado que han sido impactadas, con la forma más prominente que comienza en los hepatocitos, las principales células del hígado. El hígado también es susceptible a la metástasis del cáncer de otros órganos, pero este generalmente se denomina por el órgano en donde se inició. Las dietas saludables tienen un papel importante en proteger el hígado enfermo de más lesiones, así como también de mantenerlo nutrido durante el tratamiento del cáncer.

Proteína magra

El hígado actúa como un filtro de nutrientes para procesar los desechos de los alimentos durante la digestión. El cáncer de hígado puede inhibir al hígado de purificar los alimentos, especialmente las formas grasas de las proteínas. Para prevenir que se acumulen desechos, elige formas magras de proteínas y limita tu ingesta diaria para darle tiempo al hígado de metabolizar los nutrientes de manera correcta. Las proteínas magras incluyen aves de corral, pescado, porotos, nueces y semillas. Los productos lácteos también proporcionan proteínas a tu dieta pero es mejor que elijas versiones con poca o sin grasa. La carne es mejor horneada, asada o grillada en vez de frita. Evita las carnes rojas con grasa y las carnes procesadas como la panceta y los panchos.

Granos

Granos tales como pan, pastas, arroz o cereales son carbohidratos importantes para proporcionarle a tu cuerpo glucosa, una importante fuente de energía para tus células. Dependiendo del estadio en el cual se encuentre el cáncer de hígado y el proceso de tratamiento, puede que necesites alternar tu consumo de granos integrales versus granos blancos. Los granos integrales como el pan de trigo, cereal de salvado o arroz integral son ricos en fibras para regular la digestión y vitaminas y minerales para proteger tus órganos.

Frutas y vegetales

Incluye varias porciones de frutas y vegetales por día como base de tu dieta para el cáncer de hígado. La lucha contra las células cancerígenas agota al cuerpo de vitaminas y minerales esenciales. Los productos frescos contienen una gran variedad de nutrientes y minerales para reponer tu sistema. Antes, durante y luego del tratamiento de cáncer es aconsejable la ingesta de vegetales verdes como el brócoli, espinaca o coles de Bruselas así como también muchas zanahorias, tomates dulces y calabaza. Elige frutas coloridas como el melón, cítricos, manzanas o bayas como tentempiés entre las comidas o como guarnición.

Qué alimentos evitar

El uso del alcohol está relacionado con diversos cánceres incluyendo el cáncer de hígado, de acuerdo con la Sociedad Americana de Cáncer. El alcohol ocasiona inflamación en el hígado. El tipo de bebidas alcohólicas no tiene importancia; todo tipo de alcohol se percibe como una toxina para el hígado. Mucho sodio o sal de mesa en tu dieta puede aumentar la inflamación y la retención de líquidos. consulta con tu médico por limitaciones de sodio como parte de tu dieta para el cáncer de hígado. Evita consumir alimentos almacenados de manera incorrecta, incluyendo granos y nueces, los cuales pueden contener un hongo venenoso llamado aflatoxinas que dañan al hígado.

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Escrito por aubri john | Traducido por melisa lazarte