Dieta para un paciente donante de riñón

Entre 1988 y 2013, más de 120.000 riñones fueron donados en los Estados Unidos, de acuerdo con datos de Organ Procurement and Transplantation Network. Buscar donantes potenciales es importante para encontrar un buen partido. Puedes preguntarte cómo impactará tu salud vivir con un riñón, particularmente en tu dieta. Después de una donación de riñón, la National Kidney Foundation no recomienda una dieta específica, sino llevar un estilo de vida saludable apoyado con una dieta equilibrada y actividad física.

Meta de peso saludable

Como donante de riñón, deberías mantener un peso saludable. Un artículo en la edición de julio del 2013 en "American Journal of Transplantation" encontró que los donantes con pesos saludables y adecuado índice de masa corporal tienen mejores niveles de glucosa presión sanguínea y perfil lipídico. Comer las cantidades adecuadas de calorías y ejercitarte regularmente puede ayudar al control de peso. Monitorea las porciones de las comidas que consumes e incorpora carne magra, granos enteros, frutas, vegetales y productos lácteos bajos en grasa es lo ideal. También incluye 2 1/2 horas de ejercicio de intensidad moderada y dos sesiones de ejercicios de fuerza muscular cada semana. Reducir 500 calorías diariamente con restricción dietética y actividad física te apoyará en la pérdida de una libra de peso a la semana.

Monitorea la sal dietética

Una dieta moderada en sal puede ayudar a mantener una presión sanguínea saludable después de la donación del riñón. La Clínica Cleveland recomienda consumir no más de 2.000 miligramos de sodio al día. Si tienes historial de problemas cardiovasculares, se sugiere una ingesta de 1.500 miligramos. Lee las etiquetas nutricionales e identifica el contenido de sal en los alimentos que consumes para reducir la ingesta. Elige comidas bajas en sodio que tengan 140 miligramos o menos por porción o las versiones libres de sal de los alimentos para ayudarte con esta meta. Minimiza la ingesta de bocadillos salados y evita agregar sal al cocinar. Habla con tu médico antes de usar un sustituto de sal.

Proteína moderada

El consumo moderado de proteína (aproximadamente del 10 al 35 por ciento de tu ingesta total de calorías) se recomienda después de la donación de riñón. Evita dietas altas en proteína. La ingesta recomendada de proteína diaria para mujeres adultas es de 46 gramos y 56 gramos para hombres. Elige las fuentes de proteínas magras como carne de res, pollo, pavo y puerco. La leche y yogurt bajos en grasa, leguminosas secas, huevos y soya también brindan proteínas diarias beneficiosas.

Elige grasas saludables

Una dieta baja en grasa después de la donación de un riñón apoya al peso saludable y a mantener buenos niveles de colesterol. En adultos, la grasa total no debería superar entre el 20 y el 35 por ciento del total de calorías. Limita las grasas saturadas al 10 por ciento, registrando las porciones de carne y reduciendo la ingesta de mantequilla, productos lácteos altos en grasa y aceite de palma. En su lugar, elige grasas poli y monoinsaturadas como nueces, semillas de linaza y aceite de canola.

Beneficios de fibra

Los granos enteros, frutas y vegetales son buenas fuentes de fibra para incluir en tu dieta. La ingesta diaria recomendada de fibra es entre 20 y 35 gramos. Hay dos tipos de fibra: soluble e insoluble. La soluble hace más lento el tiempo que la comida pasa en tu cuerpo, promoviendo saciedad, ayudando con el control de peso y disminuyendo el colesterol malo. Buenas fuentes de fibra soluble incluyen frijoles, plátano y avena. La fibra insoluble, como el arroz de grano entero, la zanahoria y las nueces, ayudan a la función intestinal.

Más galerías de fotos



Escrito por stacey phillips | Traducido por arcelia gutiérrez