Dieta para la hipoglucemia sin diabetes

El tipo de hipoglucemia que ocurre en personas sin diabetes se refiere a la hipoglucemia reactiva. Esto es el resultado de demasiada insulina o no suficiente glucagón liberado después de una comida, que conducen a niveles bajos de azúcar en la sangre de algunas horas después de comer. Si tu azúcar en la sangre es demasiado bajo, por debajo de 70 mg/dl, puedes sentirte mareado, cansado, hambriento y confundido. Algunos cambios en tu dieta puede ayudar a prevenir la hipoglucemia reactiva.

Comidas pequeñas y frecuentes

En lugar de comer dos o tres comidas grandes, divide tu ingesta de alimentos en cinco a seis comidas más pequeñas. Comer demasiado a la vez puede estimular la producción excesiva de insulina y aumentar tu riesgo de sufrir un episodio de hipoglucemia. Da un espacio a tus comidas de manera uniforme en todo el día, cada dos o tres horas, y no te olvides de reducir la cantidad de alimentos que consumes en cada comida para evitar el aumento de peso. Por ejemplo, si por lo general tu almuerzo es un sándwich, una manzana y un yogur, divide tu comida en dos partes. Tenla primera parte a la vez y guarda el resto para más adelante.

Elige carbohidratos de bajo índece glucémico

Los alimentos que contienen carbohidratos con un índice glucémico alto que hacen que el azúcar en la sangre alcance los niveles pico, sobre estimulan la secreción de insulina y pueden dar lugar a hipoglucemia reactiva en un par de horas. Evita los carbohidratos procesados ​​y refinados como la harina blanca, pan blanco, cereales de desayuno, galletas, productos de panadería, dulces y postres. Reemplaza estos alimentos con carbohidratos de bajo índice glucémico que te ayudará a estabilizar tus niveles de azúcar en la sangre. Los alimentos de bajo índice glucémico ricos en carbohidratos son la avena, avena de corte de acero, harina de grano entero molida en piedra, pan de masa fermentada, fruta de clima templado, cebada, quinua, arroz basmati y pasta de grano entero.

Completa con proteína

Nunca coma los carbohidratos solos. Las proteínas ayudan a mantener tus niveles de azúcar en la sangre más estables después de comer. Es por eso que siempre se debe incluir una fuente de proteína en cada una de tus comidas y aperitivos. Las buenas opciones incluyen queso, huevos, pollo, pescado, carne, tofu, verduras, nueces, mantequilla de nueces y semillas.

Agrega fibra soluble

La fibra soluble puede ayudar a equilibrar tu respuesta glicémica después de una comida. La fibra soluble absorbe el agua y crea un gel que retrasa la absorción y la elevación de tus niveles de azúcar en la sangre. Puedes encontrar la fibra soluble de psilio, semillas de linaza, avena, berenjena, okra, manzana o naranja. Añade estos alimentos en cada comida; asegúrate de beber al menos 8 oz de agua para ayudar a la fibra soluble a trabajar con mayor eficacia.

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Escrito por aglaee jacob | Traducido por verónica sánchez fang