Dieta para la hipertensión portal

La hipertensión portal es un aumento en la presión dentro de la vena portal que transporta la sangre desde los órganos del sistema digestivo al hígado. La causa más frecuente de hipertensión portal es la cirrosis o cicatrización del hígado. Esta cicatrización impide que la sangre fluya a través del hígado ralentizando el funcionamiento del hígado. Una dieta adecuada puede controlar la hipertensión portal y prevenir complicaciones como la hemorragia gastrointestinal, la acumulación de líquido en el abdomen y la confusión mental causada por mal funcionamiento del hígado.

Reducir el sodio

Una de las complicaciones de la hipertensión portal es la retención de líquidos, también conocida como edema. Esta acumulación puede expresarse mediante la inflamación de los tobillos o inflamación abdominal. Para evitar esto, limita tu consumo de sal, el sodio es una causa de retención de líquidos. Por lo general, debes limitar tu consumo de sodio a 2,000 miligramos por día o menos si experimentas hinchazón.

Calorías y proteínas

Las personas con cirrosis pueden presentar náuseas, vómitos y pérdida de peso debido a la pérdida de apetito, y como resultado podrían requerir calorías y proteínas adicionales. Para obtener las calorías, ingiere de cuatro a siete comidas y meriendas pequeñas y frecuentes. Tu médico te puede recomendar tomar una bebida suplementaria con alto contenido calórico. La hipertensión portal impide que la sangre llegue al hígado. Cuando el hígado no es capaz de filtrar la sangre, ésta contiene altos niveles de aminoácidos, amoníaco y toxinas. Cuando la sangre no filtrada llega al cerebro, puede causar confusión y pérdida de memoria. La proteína es la principal fuente de aminoácidos y amoníaco, por lo que el orígen de las proteínas que ingieres es importante. Los pacientes que reciben sus proteínas de fuentes vegetales y productos lácteos, tales como frijoles, lentejas, tofu, huevos, leche y yogur tienden a experimentar menos empeoramiento de su función cerebral.

Suplementos de vitaminas y minerales

Si eres incapaz de absorber los nutrientes y estás experimentando vómitos, diarrea o falta de apetito, podrías no estar recibiendo suficiente cantidad de vitaminas y minerales. La falta de calcio y de magnesio conduce a calambres musculares, debilidad, náuseas, vómitos y fatiga. Cantidades insuficientes de zinc pueden causar cambios en el gusto o la imposibilidad de probar los alimentos. Habla con tu médico o nutricionista sobre qué vitaminas y minerales debes tomar.

Evite el alcohol

El alcohol aumenta el desarrollo de la cirrosis y la hipertensión portal. También empeora el daño que ya se ha hecho al hígado. Si has sido diagnosticado con cirrosis o hipertensión portal, debes dejar de beber alcohol. Si lo consumes seis o siete días a la semana, toma medidas para reducir la cantidad que bebes hasta que puedas dejarlo por completo.

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Escrito por chelsea flahive, rdn, ld | Traducido por martin santiago