Dieta después de una colecistectomía

Tu vesícula biliar es un órgano no esencial que almacena la bilis, que es utilizada por el hígado para descomponer los alimentos grasos. Una colecistectomía, que es la extirpación quirúrgica de ese órgano, se realiza por lo general cuando los cálculos biliares causan su inflamación. Después de la cirugía, es importante una dieta saludable consistente en porciones pequeñas y frecuentes para evitar complicaciones, dolor y diarrea.

Luego de la cirugía


Ensalada de col.

Durante los dos primeros meses después de la cirugía, es importante que sigas una dieta baja en grasas y alta en fibra, ya que la bilis que solía ser almacenada en la vesícula ahora gotea continuamente en el intestino delgado. Esta liberación de la bilis es más complicada y puede resultar en molestias después de las comidas, especialmente las que son altas en grasa. La vesícula biliar también concentra la bilis, por lo que después de haber tenido una colecistectomía, la bilis es menos concentrada cuando entra al intestino delgado. Esto puede tener un efecto laxante, provocando diarrea. Agregar fibra a tu dieta puede ayudarte a regular las heces.

Opta por opciones bajas en grasas


Salmón.

Con el tiempo, los conductos biliares se pueden agrandar y almacenar la bilis para que no gotee en el intestino delgado. Si esto ocurre, puedes reanudar una dieta normal. Pero si la manera en que digieres las grasas sigue siendo deficiente, es posible que continúes sufriendo molestias si consumes demasiada grasa en las comidas. Si estás siguiendo una dieta normal, en la que entre 20 y 35% de tus calorías diarias provienen de las grasas, la mayoría o todas deben ser grasas insaturadas saludables, según el Institute of Medicine. Si estás teniendo problemas para digerir la grasa después de la cirugía, tu médico puede aconsejarte sobre la cantidad de grasa que debes consumir en cada comida. Los alimentos bajos en grasa son generalmente los que contienen no más de 3 gramos de grasa por porción. En todos los casos, debes evitar las grasas saturadas que se encuentran en productos animales como la piel de las aves, la carne, la yema del huevo y los productos lácteos. También debes evitar las grasas trans, que se encuentran en la comida rápida y en muchos alimentos procesados. Las grasas no saturadas saludables se encuentran en los aguacates, aceite de oliva, frutos secos, semillas y pescados, como el salmón, el arenque y la trucha. Recuerda que debes controlar tus porciones, pues la grasa es alta en calorías y te puede llevar a experimentar un aumento de peso y otros problemas de salud.

Incrementa la fibra


Avena.

La diarrea es común después de una colecistectomía. Si bien por lo general mejora con el tiempo, el riesgo de diarrea puede permanecer de por vida en algunas personas después de la cirugía. Para ayudar en esa situación, aumenta la fibra en tu dieta comiendo cereales integrales, como avena y arroz integral, así como frutas, verduras y legumbres. Debes aumentar tu consumo de fibra gradualmente para prevenir el malestar gastrointestinal. Si se trata de diarrea, evita la cafeína y los alimentos picantes, porque puedes empeorar tu situación.

Come poco, pero toma comidas frecuentes


Come poco, pero toma comidas frecuentes.

Optar por comidas pequeñas y frecuentes puede ayudarte a prevenir la diarrea y el dolor, especialmente en los dos primeros meses después de tu colecistectomía. Tomar una gran cantidad de comida de una sola vez aumenta las posibilidades de mala absorción y diarrea. Debido a que este problema puede seguir siendo algo constante, adopta un plan de comidas más pequeñas para ayudar a aliviar el malestar.

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Escrito por jamie yacoub | Traducido por mario francia