Dieta después de la cirugía bariátrica

La cirugía bariátrica reduce el tamaño del estómago para facilitar la pérdida de peso. Para obtener mejores resultados después de este procedimiento y para evitar efectos secundarios indeseables como náuseas, vómitos y rápida evacuación intestinal, también conocido como síndrome de vaciamiento, es importante seguir una dieta estricta después de la cirugía. La Duke University Health System recomienda cuidados específicos de nutrición después de una cirugía bariátrica, pero es importante hablar de tu cuidado personal con tu equipo de cirugía bariátrica.

Fase 1: dieta líquida

Durante los primeros 14 días después de la cirugía, DukeHealth. org recomienda que tu dieta consista en batidos de proteínas líquidos y fluidos. Como todavía te estás curando de la cirugía, debes obtener suficiente proteína (de 50 a 60 gramos) para apoyar el proceso de curación. Los batidos de proteínas deben tener 200 calorías, por lo menos 15 gramos de proteína y no más de 10 gramos de azúcar. Beber alrededor de 24 onzas (0,70 litros) de tus batidos de proteínas cada día. Puedes dividir en seis porciones pequeñas de cuatro onzas (0,11 litros) cada una. Sórbelo lentamente. Deberías tardar una media hora en tomar cuatro onzas de cualquier líquido. Bebe por lo menos 48 onzas (1,41 litros) de otros líquidos durante todo el día, incluyendo agua, aguas saborizadas no carbonatadas, dieta de gelatina y carne o caldo de pollo.

Fase 2: comidas blandas

Durante las próximas dos o tres semanas, tus alimentos deben estar húmedos y ser fáciles de masticar y de tragar. Todavía es importante consumir de 50 a 60 gramos de proteína al día, así que tus opciones de alimentos deben ser altas en proteína, afirma DukeHealth. org. Escoge de dos a cuatro cucharadas de opciones altas en valor proteico tres veces al día. Los ejemplos incluyen queso bajo en grasa, huevos, frijoles, mantequilla de cacahuete, cuscús y yogur griego. Durante esta etapa, empieza con tus multivitaminas masticables y calcio según lo prescrito por tu médico o dietista. Come lentamente tres comidas al día. Las comidas deben durar de 20 a 30 minutos. No bebas durante 30 a 45 minutos antes y después de las comidas ni con las comidas. Elije proteínas líquidas entre las comidas para satisfacer tus objetivos de proteína.

Fase 3: comidas en puré

Tu dieta durante cuatro a ocho semanas después de la cirugía debe incluir de una a dos onzas (0,02 a 0,05 litros) de proteína y de dos a tres cucharadas de fruta o de verdura durante las comidas, informa DukeHealth. org. Las opciones de proteína incluyen pollo picado fino, pavo, ensalada de pescado o huevo, atún o pollo, junto con opciones de la fase 2. Las frutas y las verduras deben ser enlatadas o en puré. Continúa bebiendo de 48 a 64 onzas (1,41 a 1,89 litros) al día entre las comidas, reteniendo líquidos durante 30 a 45 minutos antes y después de las comidas.

Fase 4: dieta de estabilización

En la octava semana, podrías empezar a hacer la transición a la dieta de estabilización. Continúa con tres comidas al día, pero no comas ni bebas al mismo tiempo. DukeHealth.org informa que es importante conseguir de 50 a 60 gramos de proteína cada día. Pasa a mariscos, pollo y pavo horneados o asados a la parrilla. Lentamente agrega vegetales frescos y congelados, ensaladas y cereales integrales a tu dieta. Cuando agregues nuevos alimentos a tu dieta, existe la posibilidad de que algunos alimentos no puedan ser tolerados. Estos alimentos incluyen, pero no se limitan a arroz, pasta, panes blandos, carne de res o cerdo. Cualquiera de estos puede causar náuseas, vómitos o el síndrome de desecho. Si experimentas vómitos después de comer, diarrea o cansancio, visita a tu médico o dietista.

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Escrito por chelsea flahive, rdn, ld | Traducido por maria gloria garcia menendez