La dieta de una bailarina de ballet profesional

Las bailarinas de ballet profesional deben seguir una dieta que les brinde los nutrientes necesarios para que se desempeñen de manera óptima al mismo tiempo que mantienen la danza estética. Las verdaderas bailarinas profesionales tienen diferentes necesidades nutricionales que la gente en general. Un día típico de una bailarina puede incluir una clase matutina seguida de varias horas de entrenamientos y finalizar con una actuación. Si lo único que buscas es perder peso practicando ballet, la dieta de una bailarina profesional puede ser demasiado calórica para ti. Si por el contrario, eres una estudiante buscando volverte profesional, comenzar con una adecuada nutrición puede darte una ventaja en el futuro.

Calorías

La estética del ballet se compone de una línea delgada, fluida y continua desde las puntas de los pies hasta la cabeza. Las bailarinas profesionales generalmente deben mantener su índice de masa corporal en un rango bajo dentro de los parámetros normales (usualmente de 18 a 20) así como un bajo porcentaje de grasa de aproximadamente un 13 por ciento. Las calorías que necesitas están basadas en tu edad, talla y horario de entrenamiento, así que consulta a un médico o usa una calculadora en línea para determinar tus necesidades calóricas particulares. Para darte una idea, la International Association for Dance Medicine and Science (IADS) recomienda que las bailarinas que realizan un entrenamiento pesado consuman de 20 a 23 calorías por libra de peso corporal por día, ya que pueden quemar hasta 3,000 calorías por día.

Macronutrientes

La IADS recomienda que entre un 55 a 60 por ciento de tus calorías provengan de carbohidratos, un 20 a 30 por ciento de grasas y un 12 a 15 por ciento de proteínas. Los carbohidratos son la principal fuente de combustible del cuerpo, tanto de forma instantánea como de almacenamiento; por lo que si sientes que desfalleces al final de tu clase, probablemente se deba a un bajo consumo de carbohidratos. Las proteínas son importantes para la reparación y mantenimiento de los músculos. Comer pocas proteínas contribuye a la degradación muscular, lo que ocasiona que tus movimientos sean más torpes y menos contundentes. Las grasas o lípidos constituyen otra importante fuente de energía. Una baja reserva de lípidos obliga a tu cuerpo a utilizar las proteínas de los músculos como fuente de energía cuando ésta se agota. La grasa tiene alto contenido calórico, por lo que debes consumir sólo un 20 por ciento de ésta si tiendes al sobrepeso, aunque no menos de ésto.

Elecciones de alimentos

Obtén tus carbohidratos de frutas, vegetales y granos enteros. Evita los granos refinados y los azúcares, los cuales son los principales culpables detrás de los colapsos energéticos. Las fuentes proteicas deben ser magras, como el pescado y las aves sin piel. La carne de vaca es adecuada siempre y cuando te atengas a cortes bajos en grasa como el solomillo y el lomo. Los lácteos constituyen otra fuente de proteínas, pero debes elegir las opciones bajas en grasa para mantener tu consumo de grasa saturada al mínimo. Obtén tus lípidos del aceite de oliva, nueces y peces de agua fría como el salmón. Los sustitutos de alimentos como las barras alimenticias pueden ser útiles para que tengas más combustible durante los días de ejercicio extenuante, aunque dependen de ellos como única fuente de nutrientes.

El momento adecuado

Para los bailarines, el momento adecuado lo es todo, y eso se aplica también a su nutrición. Matarte de hambre todo el día para guardar calorías para una gran cena hará que comas en exceso; además, no bailarás de la mejor forma con el estómago vacío. Realiza varias comidas pequeñas a lo largo del día, incluyendo tanto carbohidratos como proteínas en cada una de ellas. Toma tu desayuno por lo menos una hora antes de tu clase matutina, pero mantén tu consumo de grasas bajo para que puedas digerir el alimento rápidamente. Las clases largas o los entrenamientos usualmente requieren que te alimentes cada 2 o 3 horas. Guarda una barra nutricional en tu bolsa, y come un poco (de 3 a 4 mordidas) cada 2 horas para mantener tus niveles de energía estables. Esto es especialmente importante durante los entrenamientos intensivos de verano, en los cuales puedes tener clases de hasta 10 horas por día. Come una hora antes de tu baile final del día para que repongas de energía a tu cuerpo fatigado, y mantén las comidas nocturnas post-entrenamiento ligeras y con bajo contenido de grasas para que puedas digerirlas antes de dormir.

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Escrito por angela brady | Traducido por karly silva