Una dieta antiinflamatoria

La inflamación se refiere a síntomas como hinchazón, dolor, calor y enrojecimiento que tu sistema inmune produce cuando áreas de tu cuerpo se afectan por enfermedades, lesiones, sustancias tóxicas o una pobre dieta. Algunas enfermedades incluyen respuestas inflamatorias no deseadas, de acuerdo con la Clínica Cleveland, que puede causar daño a tus tejidos. Además de seguir las recomendaciones de tratamiento de tu médico respecto a condiciones subyacentes, una dieta nutritiva, basada en alimentos antiinflamatorios puede ayudar a manejar le inflamación y mejorar tu salud en general.

Función

Una dieta antiinflamatoria puede usarse para reducir la inflamación causada por enfermedades como artritis, tendinitis, asma o enfermedad cardíaca, o para prevenir inflamación en primer lugar. Al hacerlo, la dieta puede minimizar el dolor e hinchazón y facilitar a las personas con lesiones o problemas en articulaciones a permanecer activas con menos miedo de caerse o fracturarse huesos. Una dieta antiinflamatoria puede también reducir tu riesgo de padecer condiciones serias, como un ataque cardíaco y accidente cerebrovascular, de acuerdo con el autor de "The Anti-inflamation Diet and Recipe Book (La dieta antiinflamatoria y libro de recetas)" Jessica K. Black, y mejorar los síntomas asociados con insomnio y fibromialgia.

Líneas guía

Numerosos programas de dieta tienen como propósito reducir la inflamación. Aunque lo específico puede variar, los programas comúnmente promueven guías similares. Las frutas y vegetales, por ejemplo, juegan un mayor papel en reducir la inflamación. Los productos frescos y de desarrollo local son ideales, de acuerdo con Black. Las dietas Antiinflamatorias también sugieren reemplazar las grasas no saludables, incluyendo grasa saturada y trans, con alternativas más sanas, insaturadas, y mantener las fuentes de carbohidratos refinados en un mínimo.

Alimentos de ayuda

Una amplia variedad de alimentos componen una dieta antiinflamatoria. Los alimentos ricos en fibra y en ácidos grasos omega 3 reducen la inflamación, de acuerdo con la investigadora asociada del Linus Pauling Institute, Victoria J. Drake. Las comidas particularmente altas en fibra incluyen panes 100 por ciento de granos enteros y pastas, la avena, arroz integral, cebada perlada, palomitas de maíz, las bayas, el aguacate, legumbres, patatas dulces y calabazas. Las fuentes de omega 3 incluyen pescado graso, como el salmón, el atún blanco, las sardinas, el mero y el lenguado, semillas de linaza, las nueces y el aceite de canola. Los alimentos que contienen el aminoácido o bloque de construcción de proteínas, arginina, también pueden inhibir las respuestas inflamatorias. Las nueces y el pescado son fuentes ricas en arginina. Ciertas especias, como la cúrcuma, el jengibre y el ajo, y los tés ricos en antioxidantes también ofrecen propiedades anti-inflamatorias.

Alimentos a evitar

Las fuentes no saludables de grasas, como carnes rojas grasosas y procesadas, carnes orgánicas, mantequilla, alimentos fritos y manteca, pueden contribuir o exacerbar la inflamación. Otros culpables incluyen alimentos con alto índice glucémico, de acuerdo con Drake, o comidas que tienen un impacto dramático en tus niveles de glucosa sanguínea. Las comidas particularmente altas en índice glucémico incluyen pan blanco, pasta enriquecida, arroz instantáneo, bocadillos salados y comidas y bebidas con alto contenido de azúcar añadido, como refrescos, caramelos, chocolate con leche, jalea, jarabe para panqueques, merengue, pasteles, helados y galletas.

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Escrito por august mclaughlin | Traducido por arcelia gutiérrez