Dieta para alcohólicos en recuperación

El consumo excesivo de alcohol inhibe la habilidad del cuerpo de absorber los nutrientes, influye dramáticamente la dieta del bebedor y puede resultar en una severa desnutrición. Un alcohólico en recuperación no sólo debe dejar de ingerir alcohol y retirar cuidadosamente su cuerpo de los efectos físicos, sino que debe reparar el cuerpo a través de la nutrición para revertir algunos de los efectos negativos del consumo excesivo. Una dieta saludable, combinada con suplementos recomendados por el doctor, puede ayudar a restaurar la función normal del cuerpo.

Dieta alcohólica

El consumo de alcohol engaña al cuerpo pensando que ha sido alimentado por las calorías provistas que de otra manera provendrían de alimentos con más nutrientes. A medida que los niveles de alcohol aumentan, los alcohólicos tienden a satisfacer sus necesidades calóricas con alimentos grasosos y azucarados, de acuerdo a un estudio del National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism, publicado en el 2010 en el "Journal of the American Dietetic Association". En general, mientras el nivel de alcohol aumenta disminuye la calidad de la dieta, según los investigadores.

Deficiencias nutricionales

Las deficiencias más comunes de la dieta de los alcohólicos son la vitamina B6, la tiamina y el ácido fólico. Estos nutrientes vitales ayudan en la producción de glóbulos rojos y la absorción de los nutrientes. Durante la desintoxicación, o el periodo inmediatamente posterior a la ingesta de alcohol, el doctor debe monitorear los niveles y decidir si se necesita suplementos para conservar el sano funcionamiento del cuerpo. También debe revisar las proteínas, el hierro y los electrolitos para determinar si hay daño en el hígado.

Balance

No existe cura para la cirrosis o para la pancreatitis, dos de las enfermedades crónicas más comunes asociadas con el alcoholismo. Sin embargo, habrá un tiempo en el que el daño producido por el alcohol, como la ineficiente absorción de nutrientes y el conteo bajo de glóbulos rojos, se revierta. Las dietas ricas en proteínas y bajas en azúcares simples o grasas saturadas pueden acelerar este proceso. Haz un plan de dieta de recuperación que contenga no más de 20 a 35 por ciento de las calorías diarias de grasa, con una división equitativa entre carbohidratos y proteínas para el resto, según recomienda el U.S. Department of Agriculture en su pirámide alimenticia.

Suplementos

El complejo B, particularmente el B12, contribuye a un metabolismo sano. Tu doctor puede administrarte inyecciones de B12 o hacer que tomes suplementos de complejo B durante los primeros meses de tu recuperación. Puedes necesitar también suplementos de vitamina A, C y E así como minerales como magnesio, selenio y zinc en dosis mayores a las recomendadas para la ingesta diaria, según lo que escribe el Dr. Elson M. Haas en la página web Global Healing Center.

Ansiedad por los dulces

El cuerpo convierte el alcohol, como otros granos refinados, directamente en azúcar, causando un aumento en los niveles de azúcar en la sangre y una adecuada respuesta de insulina para bajar nuevamente los niveles. Siguiendo la desintoxicación, un alcóholico en recuperación encontrará que quiere dulces con ansia y alimentos con almidón más de lo que los quería antes. Esta es la respuesta del cuerpo a lo que percibe como una falta de azúcar en la sangre por la ausencia de alcohol. Esta ansiedad debe pasar así como desaparecen otros síntomas de abstinencia, pero la compulsión por comer alimentos azucarados puede permanecer en la recuperación como un reemplazo psicológico por el alcohol. Apegándote a tu dieta balanceada y evitando la tentación de "medicarte" con atracones de azúcar, puedes mitigar los efectos a largo plazo de la ansiedad por el azúcar mientras progresas en tu recuperación.

Más galerías de fotos



Escrito por ian kenney | Traducido por esteban arenas