Diente de león y lactancia

Muchas mamás lactantes ponen en duda la seguridad de los tratamientos a base de hierbas o suplementos durante la lactancia. Aunque la raíz y las hojas de la planta de diente de león se han utilizado para propósitos medicinales y remedios herbolarios durante siglos, la investigación científica carece de información sobre la seguridad de esta hierba durante la lactancia. Consulta a tu médico antes de tomar la raíz, hojas o suplementos de esta planta durante la lactancia.

Identificación

Aunque muchas personas piensan que el diente de león es una hierba común, los herbolarios la consideran una rica fuente de vitaminas y minerales con propiedades medicinales. El diente de león es una planta perenne que crece en climas templados de América del norte, Asia y Europa. De acuerdo con la University of Maryland Medical Center, las hojas de la hierba producen un efecto diurético, mientras que sus raíces estimulan el apetito, la digestión y refuerzan el sistema inmunológico. Se encuentra disponible en forma fresca o deshidratada y se usa en infusiones, extractos y suplementos dietéticos.

Beneficios potenciales

El diente de león es rico en hierro, vitamina A y calcio, y se afirma que ayuda a nutrir el hígado y a tratar el edema leve. Como un diurético natural, el diente de león aumenta la micción y podría ayudar a prevenir las infecciones del tracto urinario, estreñimiento, pérdida del apetito, malestar estomacal y problemas gastrointestinales. Según Kelly Bonyata, consultora certificada de lactancia, puede alentar la ovulación y reducir la fatiga, sin embargo, se necesita más investigación científica para probar la validez de estas afirmaciones. Consulta al médico antes de usarlo para tratar cualquiera de estos problemas de salud durante la lactancia. Los beneficios de esta planta en el desarrollo del bebé o en la producción de leche son desconocidos.

Posibles efectos secundarios

Las hierbas como el diente de león pueden causar ciertos efectos secundarios cuando se usan por vía oral o tópica. Los efectos secundarios leves incluyen malestar y ardor estomacal. Puede causar dermatitis de contacto en personas con piel sensible. También puede causar llagas en la boca o una reacción alérgica severa. Evita el diente de león si eres alérgico a la caléndula, las margaritas, la ambrosía, el crisantemo, la manzanilla o el yodo. Como es un diurético, puede interferir con la absorción de ciertos medicamentos debido a un aumento de la micción. No lo uses si tomas litio, antibióticos o antiácidos.

Advertencia

Aunque la ingesta del diente de león como un ingrediente culinario se considera segura durante la lactancia, las dosis altas de esta hierba en los suplementos o tés podrían ser inseguras para tu recién nacido durante la lactancia. Los National Institutes of Health recomiendan evitar su uso durante la lactancia o el embarazo. Siempre consulta a un profesional antes de ingerir la raíz u hojas de diente de león durante la lactancia.

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Escrito por adrienne weeks | Traducido por daniela fedorov