¿Cómo puedo detener los calambres musculares?

Los calambres musculares son algo que todos experimentamos de vez en cuando. Pueden afectar a cualquiera de los músculos esqueléticos y ocurren más comúnmente en los músculos que se extienden entre dos articulaciones, como las pantorrillas, los tendones isquiotibiales y los cuádriceps, según la American Academy of Orthopaedic Surgeons. Puedes tomar varias medidas para detener los calambres.

Causa

Según Mayo Clinic, los atletas que entrenan en deportes en clima cálido a menudo desarrollan calambres musculares porque experimentan agotamiento muscular y deshidratación. Aparte de los atletas, los bebés, niños pequeños y los ancianos corren el mayor riesgo, según la American Academy of Orthopaedic Surgeons. Además del ejercicio y la deshidratación, los calambres pueden desarrollarse por el embarazo y ciertos medicamentos. Las deficiencias de calcio, magnesio o potasio también pueden causar calambres.

Prevención

El estiramiento reduce el riesgo de calambres musculares porque permite que los músculos se contraigan y tensen más enérgicamente durante el ejercicio y otras actividades. Estira antes y después de la actividad física y asegúrate de trabajar todos los grupos musculares principales, como las piernas, brazos, espalda, hombros y cuello. Bebe por lo menos ocho vasos de 8 onzas de agua durante el día y evita el alcohol. Si experimentas calambres nocturnos que te despiertan por la noche, un médico puede prescribirte un relajante muscular. Un suplemento complejo de vitamina B también puede prevenir calambres en las piernas, ya que pueden bajar libras si tienes sobrepeso.

Tratamiento

Una vez que se produce un calambre, puedes sentir un dolor agudo que a menudo hace que el músculo sobresalga, se sienta duro y posiblemente pulse. Estira el músculo acalambrado mientras simultáneamente masajeas la zona. También puedes aplicar una compresa fría o almohadilla térmica o tomar un baño caliente para aliviar el malestar.

Consideración

Si los calambres musculares interfieren con tu rutina diaria y has agotado la prevención en casa y las opciones de tratamiento, habla con tu médico. Puedes tener un problema médico subyacente, como diabetes o hipoglucemia, que requieren de un tratamiento antes de que los calambres del músculo se detengan.

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Escrito por melissa mcnamara | Traducido por marcela carniglia