Las desventajas de complementar con fórmula

Cuando tu bebé nace, es posible que sientas que la lactancia materna es lo mejor, ya que la Academia Americana de Pediatría recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses, seguida de la lactancia materna continua mientras comienzas a introducir alimentos complementarios. Sin embargo, si te sientes restringida a tener que amamantar exclusivamente, puedes decidir complementar con fórmula para que el padre u otro cuidador puedan ayudarte con las comidas. Si bien esto puede sonar como una buena idea, tiene desventajas definidas, para ti y tu bebé.

Disminución de leche materna

La leche materna es el producto final de la oferta y la demanda. Lo que tu bebé toma en un día, tu cuerpo lo producirá al día siguiente. Si complementas con leche de fórmula, tu cuerpo produce menos leche. Si complementas con regularidad, o amamantando por primera vez y continuando con fórmula, es muy probable que disminuya la cantidad de leche materna a través del tiempo, advierte el pediatra Dr. Jay Gordon.

Confusión del pezón

Si decides complementar, tu bebé podría comenzar a rechazar el pecho. Esto se debe a que es más fácil conseguir la leche de un biberón que del pecho. De hecho, no se necesita ningún esfuerzo; la leche fluye sola hacia la boca de tu bebé. Incluso tiene que mover la lengua y la mandíbula para detener el flujo. Estos movimientos necesarios para la alimentación con biberón son diferentes a los requeridos para la lactancia materna, que son realmente mejores para el desarrollo de la mandíbula. Debido a que la alimentación con fórmula es más fácil, tu bebé podría llegar a preferirla. Podría negarse a mamar, que es un trabajo duro, y esperar el flujo de la fórmula.

Mayor riesgo de alergia

La mayoría de las fórmulas para lactantes se elabora con leche de vaca, uno de los alérgenos más comunes en los niños pequeños. La leche de vaca es el alimento perfecto para terneros, pero no para bebés humanos. La leche materna se digiere de forma más rápida, completa y fácil, por lo que también es más fácil en el estómago de tu bebé. La lactancia materna exclusiva durante los primeros tres o cuatro meses de vida de tu bebé, reduce el riesgo de que desarrolle asma, dermatitis atópica y eccema en un 27 por ciento, si no tienes antecedentes familiares de estas enfermedades y hasta un 42 por ciento si estas enfermedades se presentan en tu familia, según la Academia Americana de Pediatría.

Regreso de los ciclos menstruales

La lactancia materna exclusiva tiene un beneficio adicional si estás tratando de evitar otro embarazo; protege el retorno de tus períodos menstruales, impidiendo el desarrollo de un óvulo cada mes. A pesar de que no es prudente confiar plenamente en este método, si realmente no quieres otro bebé todavía, un estudio de Pakistán publicado en la edición de octubre de 1995 de "Fertility and Sterility" indica que entre las mujeres que tuvieron lactancia materna completa o casi completa, la tasa de embarazo fue sólo de un 1,1 por ciento en los primeros 12 meses después del parto.

Más galerías de fotos



Escrito por sharon perkins | Traducido por dayana trillo