Las desventajas de una cinta

Las cintas proveen una rutina aeróbica simple y efectiva. Un elemento básico de los gimnasios comerciales, ellas también se han vuelto una de las máquinas más populares de ejercicio en casa. Pese a su popularidad, sin embargo, las cintas tienen desventajas distintivas. En suma al alto costo y monotonía de este tipo de ejercicio, usar una en vez de correr afuera puede cambiar la manera en la que corres, disminuyendo tu eficiencia en general y limitando tus mejorías en coordinación y balance.

Costo

Las cintas cuestan dinero. Mientras que puedes caminar o correr afuera gratis, el costo de una caminadora económica de casa varía entre los US$300 y US$700. Sin embargo, muchas cintas económicas no duran mucho tiempo y fallan al darte el tipo de rutina que necesitas. Las de calidad superior cuestan mucho más. Las cintas caseras Life Fitness, por ejemplo, varían en precio de los US$2,000 a los US$7,000. El costo inicial de la cinta no incluye los costos adicionales asociados con el mantenimiento y las reparaciones. El uso regular de una cinta requiere que se le ponga aceite, que se reemplace esta, y, a menudo, un remplazo del motor entero. En suma a esto, las cintas motorizadas aumentan la cuenta de electricidad.

Monotonía

Ejercitarte en una cinta puede ser aburrido rápidamente, particularmente, si repites la misma rutina de ejercicios día a día. El escenario no cambia, que afecta la satisfacción psicológica que proviene de correr en nuevas locaciones, particularmente, en ambientes libres de las distracciones en casa. En suma a esto, algunas cintas emiten ruidos relativamente altos y monótonos, que pueden volverse irritantes. Debido a esto, muchos de sus usuarios pierden interés y dejan de ejercitarse en general.

Biomecánica

Correr en cintas no imita exactamente el correr afuera de manera natural. Sus usuarios no experimentan la misma resistencia de viento que experimentan los corredores que entrenan afuera. La resistencia del viento aumenta la carga de trabajo entre 2 y 10 por ciento, dependiendo de qué tan rápido estás corriendo. Rick Morris, autor de "Entrenamiento de cintas para corredores", escribiendo en la página web Running Planet, explica que los estudios que analizan las diferencias biomecánicas entre correr en ella y en superficies naturales reportan datos conflictivos. Algunos estudios indican que los pasos en la cinta son más cortos. Corredores más experimentados pueden dar pasos más largos al correr en una de ellas, mientras que los corredores sin experiencia parecen tener los resultados opuestos. Algunos corredores de cinta tienden a pasar más tiempo en su pierna de soporte, comparado a correr afuera. Esto reduce su eficiencia. La postura de algunos corredores también cambia. Cuando estás en una cinta, algunos corredores parecen inclinarse ligeramente menos hacia adelante que al correr afuera. Esto causa que gasten algo de su energía en movimientos de arriba y abajo, más que concentrarse en el impulso hacia adelante.

Pérdida de beneficios secundarios

Correr en una cinta te permite correr en un área de superficie constante. No encontrarás obstáculos, como piedras, áreas suaves o duras, mojadas o secas u otras superficies en combinación. Mientras que esto puede parecer una ventaja, retar a tu cuerpo a correr sobre estas superficies mejora la propiocepción, o la habilidad de tu sistema neuromuscular de corregir estos efectos de la superficie. Retar o simplemente cambiar de superficies ayuda a aumentar la coordinación en tu cerebro, músculos, extremidades y articulaciones. La coordinación y la percepción de tu cuerpo en el espacio afecta el balance y el poder. Al correr en una cinta le falta este beneficio importante.

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Escrito por robin wasserman | Traducido por karly silva