Desventajas de tener un aro en el ombligo

Los aros en el ombligo lucen bonitos, pero son perforaciones que requieren un cuidado intensivo. Si quieres un aro en tu vientre, tendrás que enfrentarte a posibles infecciones crónicas, plazos largos de curación, alergias y problemas médicos, además de las restricciones en cuanto a vestimenta y otras molestias diarias. Es importante tener en cuenta las desventajas junto con las ventajas antes de perforarte el ombligo.

Rechazo e infección

Siempre que te realices cualquier tipo de perforación en el cuerpo, la infección se convierte en una gran preocupación. Los aros en el ombligo tienen más probabilidades de infectarse en comparación con cualquier otra parte del cuerpo, según informa India Parenting. El ombligo y la piel que lo rodea puede acumular sudor y bacterias con facilidad. Todo el tiempo la ropa entra en contacto con la zona de la perforación, y deposita bacterias y causa fricción e irritación. Las actividades comunes, como sentarte o dormir, pueden irritar la zona y generar infecciones. En un pequeño porcentaje de gente, el cuerpo rechaza estos aros y los empuja hacia fuera del cuerpo a medida que la piel sana; es probable que la piel se cure con una apariencia bifurcada una vez que el cuerpo rechaza el aro por completo.

Lesiones

Si el aro en tu ombligo queda atrapado en algún objeto, como una camisa o el cinturón, puede arrancar parte de la piel. Las perforaciones en el cuerpo sangran mucho y en general causan lesiones más graves si se extraen, a diferencia de lo que ocurre con los aros en la oreja, de acuerdo con Shari Nethersole, MD, para escribiendo para Family Education. Actividades comunes, como vestirse, dar vueltas sobre la cama mientras duermes, nadar, hacer ejercicio o tener relaciones sexuales, pueden extraer las perforaciones en el ombligo.

Riesgos médicos

Aunque la mayoría de los establecimientos que realizan perforaciones corporales respetan los códigos de salubridad y seguridad al pie de la letra, los que no lo hacen, exponen a sus clientes a una amplia gama de enfermedades como VIH y hepatitis C, según la información del sitio web Teens Health. Algunas personas, sobre todo las mujeres, son alérgicas al material del equipamiento o del aro, y experimentan picazón dolorosa, irritación e inflamación. Si el perforador no tiene cuidado, puede infligir daños permanentes en los nervios o perforar un vaso sanguíneo importante.

Aumento de peso y embarazo

Durante el embarazo o después de un aumento significativo de peso, es posible notar que la perforación se estira, se mueve, se vuelve a infectar o se siente más ceñida. Si aumentas de peso en la zona por encima y por debajo de la cintura, es posible que la perforación quede atrapada entre bolsas de grasa del vientre cuando te sientes. El sudor y las bacterias se acumulan con facilidad en estas zonas, situación que genera una infección crónica o, al menos, molestias. Un ombligo apretado en la panza de una embarazada puede ejercer presión contra la perforación y el parto puede desgarrar la perforación. Después del parto, es posible que no puedas volver a usar el aro en el ombligo hasta que tu vientre vuelva a su tamaño normal, tiempo en el que el agujero de la perforación podría cerrarse.

Inconvenientes menores

Es probable que la perforación no cause mayores dificultades médicas, pero puede causar alguna molestia menor a diario. Si tu empleo requiere que uses un uniforme específico, es probable que la tela genere roces o fricciones contra la perforación; quizás tengas que colocar un separador en la zona mientras estás en el trabajo. Si usa aros de metal, podrían sonar si te revisan con detectores de metal o aparecer en el visor de las máquinas de rayos x de seguridad o médicas. También podrás notar que el régimen de limpieza riguroso de la perforación es tedioso. O puedes descubrir que tienes problemas para cambiar tu aro y con regularidad tienes que regresar a la tienda para comprar aros nuevos.

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Escrito por lillian downey | Traducido por vanesa sedeño