¿Cómo deshacerse de la grasa debajo del ombligo?

La grasa del abdomen, también llamada grasa visceral, llena el espacio que existe entre los órganos abdominales. Tener demasiada grasa en esta zona, apunta la Harvard Medical School, incrementa el riesgo de sufrir toda una serie de problemas de salud, incluyendo enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2. La buena noticia es que la grasa abdominal responde bien a las estrategias de pérdida de peso a largo plazo que incorporan la reducción en la ingesta de calorías y el ejercicio aeróbico regular. Por cada libra de grasa que quieras perder, tendrás que favorecer un déficit calórico de alrededor de 3,500 calorías. Elegir un ejercicio aeróbico que te interese puede ayudarte a mantener la motivación a lo largo del proceso.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Instrucciones

    Recorta algunas calorías

  1. Limita los alimentos con alto contenido calórico y bajos niveles de vitaminas y minerales. Las grasas saturadas tales como las de los quesos y carnes, las grasas trans como las de las latas de merengue y la mantequilla de maní procesada ​​y los carbohidratos simples como el pan y la pasta blanca, lo mismo que las bebidas azucaradas; suman calorías que no aportan nada bueno para tu salud.

  2. Sustituye la comida chatarra con alimentos ricos en fibra, vitaminas y minerales esenciales. Concéntrate en comer más carbohidratos complejos, como son frutas, verduras y granos enteros.

  3. Reduce el tamaño de las primeras porciones de cada comida. Espera 20 minutos para que la comida se asiente antes de volver por una segunda porción.

    Crea un plan de ejercicio

  1. Comprométete con un plan de ejercicio aeróbico. Para reducir con eficacia la grasa de la zona debajo del ombligo, la Harvard Medical School recomienda realizar de 30 a 60 minutos de ejercicio aeróbico cada día. Los ejercicios aeróbicos, como caminar a paso ligero, correr y practicar ciclismo o baile aeróbico, trabajan rítmicamente los grandes grupos musculares durante un período prolongado de tiempo.

  2. Añade algunas sesiones aeróbicas improvisadas en medio de tus entrenamientos formales. Las tareas domésticas como rastrillar las hojas del patio, palear la nieve y cortar el césped cuentan como ejercicio aeróbico moderado si se hacen por lo menos durante 10 minutos cada vez. Pasear a tu perro o llevar a tus hijos al parque también cuenta.

  3. Mantén la motivación. Cambia tu rutina de ejercicios con frecuencia si es necesario. Toma una clase de aeróbicos, si necesitas el beneficio de un entorno favorable. Ve a trabajar en bicicleta o sal a trotar durante tu hora de descanso si tienes dificultades para encontrar tiempo en otro momento del día para hacer ejercicio.

Consejos y advertencias

  • Los CDC también recomiendan realizar ejercicios de entrenamiento de fuerza que desafían a todos los grupos principales de músculos en tu cuerpo por lo menos dos veces por semana. A la larga, la adición del músculo a tu cuerpo te ayudará a acelerar tu metabolismo, lo que te permite quemar calorías más rápidamente.
  • El American Council on Exercise recomienda consultar a tu médico antes de comenzar una rutina de ejercicios. Los riesgos implicados en el hecho de comenzar de repente un programa de ejercicios son más altos si eres un hombre mayor de 45 años o una mujer mayor de 55. También hay factores de riesgo para las personas que fuman, que tienen diabetes o que pueden sufrir de enfermedad cardiovascular.

Más galerías de fotos



Escrito por joel devyldere | Traducido por pei pei