Cómo deshacerse de los callos de la planta de los pies

Los callos pueden formarse en cualquier parte de los pies y, generalmente, crecen debido a la fricción o presión que se ejerce sobre determinada zona. Este hecho significa que muchas personas pueden tener un callo en una parte de sus pies que sobresalga como su dedo meñique. La acción repetitiva causa que la piel se ponga más gruesa y crezca en capas más duras producto, quizá, de un calzado que no calza bien, de caminar descalzo o por no llevar medias puestas. Sin embargo, un callo no es algo que merezca preocupación para la mayoría, pero sí pueden ser una gran incomodidad ya que, los que están en los talones, pueden rajarse. Lo más recomendable entonces es tratarlos, pero ten en cuenta que demanda tiempo y requiere que comiences a eliminar la fuente que produce la fricción.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Jabón
  • Agua tibia
  • Toalla
  • Piedra pómez
  • Loción
  • Protector adhesivo

Instrucciones

  1. Sumerge tus pies en agua tibia y jabonosa, utiliza un jabón suave si es que tienes piel sensible, pero de otro modo, cualquier producto, incluso el que es para platos, estará bien. Sumérgelos por cinco a diez minutos.

  2. Coloca una toalla en el piso para que recoja toda la piel suelta. Pon tu pie húmedo por encima de ella.

  3. Frota la planta de tus pies con una piedra pómez, pero concéntrate en el callo. Esto irá raspando todas las capas de piel endurecidas. Si tienes una infección o eres propenso a ellas, no utilices una piedra pómez.

  4. Aplica loción o crema en la zona afectada para suavizar la piel y evitar que el callo se raje.

  5. Utiliza un protector para cubrir la zona, como las vendas del tipo autoadhesivas. La Clínica Mayo advierte los peligros de aplicar unas del tipo médicas, ya que contienen químicos que pueden llegar a irritar la piel.

  6. Quita toda fuente de presión. Por ejemplo, si usas zapatos sin medias, comienza a ponerte un par para reducir la fricción.

Consejos y advertencias

  • Nunca intentes rasurar un callo; esto romperá la piel y puede resultar en una gran infección. Los diabéticos tienen alto riesgo de sufrir infecciones debido a los problemas circulatorios propios de su enfermedad, especialmente en las extremidades como los pies. Los callos o callosidades que se desarrollan en los pies de las personas que tienen esta condición, requieren sí o sí un tratamiento médico porque intentar quitarlos puede resultar en una herida que no se sanará o incluso, puede desarrollarse una infección que amenace la vida, como una gangrena. Así que presta atención antes de tomar cualquier decisión.

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Escrito por darla ferrara | Traducido por stefanía saravia