Desequilibrio muscular en cuádriceps e isquiotibiales de atletas femeninos

Desde la introducción de Title IX en 1972, que requiere la igualdad de acceso a deportes para hombres y mujeres, ha habido un aumento del número de lesiones en mujeres atletas. Las lesiones del ligamento cruzado anterior son de dos a ocho veces mayores para mujeres atletas comparadas con las de los hombres. Los desequilibrios musculares entre el cuádriceps e isquiotibiales se han encontrado como el principal factor contribuyente en estas lesiones debido a caderas más amplias, ligamentos más sueltos y el orden en que el cerebro señala al músculo su movimiento.

Cómo afecta la estructura corporal a la estabilidad en las rodillas

Las diferencias en la forma en que los cuerpos de hombres y mujeres están estructurados contribuye al aumentado riesgo de lesiones para las mujeres. Ellas tienen ligamentos más sueltos que los hombres, lo que significa que brindan menos estabilidad para la articulación de las rodillas. Las hormonas liberadas durante el ciclo menstrual causan que los ligamentos se suelten aún más, debilitando el soporte de la rodilla. Para compensarlo, la rodilla se apoya más sobre el cuádriceps e isquiotibiales. Las mujeres también tienen caderas más amplias que los hombres, aumentando el ángulo de la articulación de la rodilla y colocando más tensión sobre ella.

La conexión cerebro-músculo

El movimiento ocurre cuando el cerebro manda señales al músculo mediante los nervios. Estudios de jugadoras de voleibol encontraron que los cuádriceps están más señalados que los isquiotibiales al aterrizar después de un salto. Con el tiempo esto lleva a cuádriceps más fuertes e isquiotibiales más débiles. Ambos músculos deberían trabajar juntos en equilibrio para estabilizar la articulación de la rodilla al moverse. Cuando los isquiotibiales se vuelven significativamente más débiles que los cuádriceps, no pueden contrarrestar la fuerza del cuádriceps durante saltos o pivotes, lo que puede causar desgarros.

Programas de entrenamiento para corregir y prevenir desequilibrios cuádriceps/isquiotibiales

Para disminuir tu riesgo de lesión en la rodilla, sigue un programa de entrenamiento que incluye ejercicios para fortalecer y equilibrar ambos músculos. Un estudio del 2011 publicado en la revista "Sports Health: A Multidisciplinary Approach" analizó diferentes programas de entrenamiento para prevenir lesiones del ligamento cruzado anterior. De los cinco programas estudiados, sólo dos (Prevent Injury y Enhance Performance and Sportsmetrics) disminuyeron el número de lesiones. Ambos programas incluyeron un calentamiento, estiramientos, fortalecimientos y ejercicios de agilidad y pliométricos.

Introducción y frecuencia del entrenamiento

Debería realizarse un entrenamiento tres veces a la semana por 60 a 120 minutos durante la pre temporada. Esto puede escalar de nuevo a la temporada y trabajar con práctica regular. Las mujeres de todas las edades se benefician de dichos programas y la introducción temprana disminuirá el riesgo de lesiones. Estudios muestran que los beneficios del programa de entrenamiento para prevención son más favorables en mujeres menores de 18 años.

Más galerías de fotos



Escrito por erin zeggert | Traducido por arcelia gutiérrez