Desequilibrio electrolítico en la insuficiencia renal

Los riñones desempeñan un papel importante en la regulación de fluidos y electrolitos, y cuando funcionan mal a menudo conducen a un desequilibrio de electrólitos. Los electrolitos son partículas cargadas que participan en la transmisión de los impulsos a los nervios y músculos. Cuando se producen desequilibrios, esto puede dar lugar a complicaciones graves e incluso la muerte.

Función

La insuficiencia renal puede ser aguda o crónica. La insuficiencia renal aguda tiene un inicio repentino, por lo general horas a días, y puede ser causada por un traumatismo, una infección o una obstrucción. En la insuficiencia renal aguda, si la causa subyacente se ha corregido, la función renal vuelve. De acuerdo con "Fluids and Electrolytes Demystified" (líquidos y electrolitos desmitificados) la insuficiencia renal crónica supone la pérdida progresiva e irreversible de la función renal.

Potasio

El riñón es el principal órgano responsable de la excreción de potasio. Cuando el potasio se acumula en el torrente sanguíneo, se llama hipercalemia. La hiperpotasemia puede causar dolor abdominal, cansancio, debilidad muscular o parálisis. Según "RN", la hiperpotasemia grave ralentizará los impulsos cardíacos y puede llevar a un paro cardíaco.

Sodio

El riñón es el principal órgano responsable de la excreción de potasio. Cuando el potasio se acumula en el torrente sanguíneo, se llama hipercalemia. La hiperpotasemia puede causar dolor abdominal, cansancio, debilidad muscular o parálisis. Según "RN", la hiperpotasemia grave ralentizará los impulsos cardíacos y puede llevar a un paro cardíaco.

Magnesio

Como se indica en “Fluids and Electrolytes Demystified” (fluidos y electrolitos desmitificados), la causa más frecuente de hipermagnesemia es la insuficiencia renal. Un exceso de magnesio afecta al sistema nervioso central, los músculos y el sistema cardíaco: disminuye la presión arterial, la frecuencia cardíaca se ralentiza, y en casos graves puede producirse coma y paro cardíaco.

El fósforo y el calcio

Los niveles de fósforo y calcio se ven afectados por la insuficiencia renal. Debido a la relación recíproca entre el fósforo y el calcio, la retención de fósforo en la insuficiencia renal causa una disminución en el nivel de calcio. Los niveles bajos de calcio causan espasmos musculares, convulsiones y ritmos cardíacos anormales. La presencia de altos niveles séricos de fósforo durante largos períodos de tiempo puede conducir a complicaciones adicionales. Cuando los niveles de calcio se mantienen bajos se comienza a producir la desmineralización ósea y los depósitos de calcio se producen en las células vasculares haciendo que las paredes de las arterias se endurezcan. Esto, a su vez, puede conducir a la ampliación del ventrículo izquierdo del corazón, presión arterial alta y a una insuficiencia cardiaca en última instancia.

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Escrito por robin gilbert | Traducido por katherine bastidas