Desayuno saludable para los atletas de resistencia

Si quieres tener éxito como atleta de resistencia, es necesario prestar mucha atención a tu dieta y eso incluye no saltarte o escatimar en el desayuno. Un desayuno saludable no sólo le da a tu cuerpo la energía que necesita para levantarse y moverse, sino que también suministra el combustible que necesitas para tu entrenamiento o carrera. Saber qué comer puede ayudarte a tomar las decisiones correctas y mejorar tu rendimiento deportivo.

Todo recae en los tiempos

Si entrenas por la mañana, comer un buen desayuno puede ser un desafío. Comer bien antes de un entrenamiento o carrera puede obstaculizar tu rendimiento deportivo o causarte dolor de estómago, dice la Academia de Nutrición y Dietética; debes comer el desayuno de una a tres horas antes de hacer ejercicio. Cada persona es diferente, por lo que es posible que tengas que experimentar con el tiempo de tu desayuno para ver qué funciona mejor para ti. Si entrenass más tarde, de cualquier forma tienes que comer tu desayuno de 30 a 90 minutos después de despertar para evitar el ayuno y conseguir que su cuerpo se active.

Necesitas los carbohidratos, la proteína y las grasas también

Los carbohidratos son la principal fuente de energía y deben ser el foco de tu comida en el desayuno, según la academia. Para maximizar tu ingesta de nutrientes, consume carbohidratos saludables, como aquellos en panes y cereales integrales, frutas y productos lácteos bajos en grasa. Para evitar que tu cuerpo queme músculos como combustible, asegúrate de incluir un poco de proteína con la comida del desayuno, como mantequilla de nuez o huevos. Los productos lácteos son también una fuente de proteína, cuando se entrena durante un largo periodo de tiempo a una intensidad moderada, es posible que se deba añadir un poco de grasa saludable para tu desayuno, tales como aceites vegetales, los pescados grasos como el salmón o frutos secos que pueden ayudar a mantener la energía durante el entrenamiento, de acuerdo con la academia.

Desayuno para el ejercicio matutino

Cuando entrenas temprano, debes comer un desayuno que se componga de carbohidratos de fácil digestión, como pan y fruta y un poco de proteína. Los alimentos altos en grasa, fibra y lactosa (la leche, por ejemplo) tardan más tiempo en digerir. Un bagel con mantequilla de almendra y un plátano son un buen desayuno antes del ejercicio, también el pan tostado y el queso bajo en grasa con un vaso de jugo de naranja pueden funcionar. Si tienes poco tiempo, un batido de frutas con crema de cacahuate puede alimentar sus músculos en movimiento.

Desayunos para entrenamiento en la tarde o noche

Cuando entrenas más tarde, tu cuerpo tiene más tiempo para digerir la comida, así que puedes comer un desayuno que incluya carbohidratos más complejos, como los panes integrales y cereales, junto con un poco de proteína y grasa saludable. Por ejemplo, puedes hacer una tortilla de dos huevos rellena con queso bajo en grasa y espinacas y un panqué inglés integral o un panqué integral de bayas con una taza de leche baja en grasa. Un bagel integral con queso crema bajo en grasa y salmón ahumado también es una opción de desayuno saludable para los entrenamientos a finales del día.

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Escrito por jill corleone, rdn, ld | Traducido por andrew steven reyes cortes