Desarrollo de superación de los bebés

Los bebés lanzados al mundo deben lidiar con una gran cantidad de estímulos y con muy poco control de sus propios miembros. Ellos dependen de los reflejos y de los brazos amorosos de los padres para hacer frente al estrés. Algunos de estos mecanismos de adaptación temprana se desvanecerán con el tiempo a medida que desarrollen nuevas maneras de calmarse a sí mismos, mientras que otros pueden convertirse en hábitos. Un bebé que muerde y chupa su mano y dedos lo hace por instinto y no indica que vaya a chupar su pulgar permanente.

Dormir

¿Alguna vez te preguntaste cómo es que un recién nacido puede dormir tranquilo en un ruidoso restaurante? Este es un ejemplo de habituación, en el que un bebé aprende a tener poca o ninguna reacción a los sonidos o estímulos externos. Tocarle la mejilla a un bebé pondrá en marcha su instinto de enraizamiento. Hazlo varias veces en cuestión de minutos y el bebé no reaccionará más. Algunos bebés son mejores para habituarse que otros. Mientras que algunos pueden dormir en entornos ruidosos, otros se asustan fácilmente.

Chupar

Chupar es calmante para muchos bebés, ya sea un chupete, un pezón o sus propios dedos y el pulgar. Los recién nacidos tienen una respuesta innata de llevarse la mano a la boca. Algunos padres han observado que sus fetos hacen esto durante una ecografía prenatal. Una vez que su mano está ahí, un recién nacido explorará su mano con la boca y la lengua. Puede chuparse los dedos, un pulgar o todo el puño como un mecanismo de supervivencia. El deseo de chupar varía entre los bebés y algunos son exigentes con su medio. Sustituir sus dedos por un chupete u otras técnicas calmantes pueden o no funcionar para distraerlo. Es importante tener en cuenta que los movimientos de "mano a la boca" son reacciones innatas que son probables que el bebé supere y no indica una preferencia a largo plazo para chuparse el dedo.

Llanto

El llanto no suena como una conducta de afrontamiento pero es el llanto de un bebé en busca de ayuda. Un bebé tiene pocos medios de comunicación y el llanto es el más confiable. Los padres y cuidadores a veces pretenden reconocer los gritos por su tono o volumen, a sabiendas de lo que necesita el bebé por el sonido de su grito. Los padres no deben desesperarse si esto no sucede. Reaccionar al llanto de un bebé en una manera tranquila, genera confianza entre el bebé y el cuidador, incluso si lleva unos cuantos intentos para averiguar lo que quiere el bebé. Ser sensible a los llantos de un bebé contribuye a su sensación de seguridad.

Desarrollando estrategias de afrontamiento

A medida que crece un bebé, éste puede encontrar más maneras para calmarse a sí mismo. Puede que crezca unido a un juguete o a una manta y acudir a éste por comodidad. Puede chuparse el pulgar o un chupete. Puede jalarse la oreja o morder sus juguetes. La capacidad de respuesta de un bebé con un padre o cuidador puede cambiar a medida que desarrolla sus habilidades de afrontamiento. Puede que se calme al oír el sonido de la voz de su madre o una canción de cuna favorita. Ver una cara familiar le puede asegurar que todo está bien en su mundo. Las estrategias de afrontamiento pueden crecer y cambiar con el bebé, así que estate preparado y se sensible. De acuerdo con Zero to Three, un bebé no puede malcriarse por demasiados abrazos cariñosos y tranquilizantes de media noche.

Más galerías de fotos



Escrito por alice drinkworth | Traducido por ana karen salgado beltrán