Desarrollo social y emocional de un niño en la guardería

Si tu pequeño pasa la mayor parte del día al cuidado de otra persona, puedes preguntarte cómo esto afecta a su desarrollo. Durante los primeros años, el niño da pasos agigantados en lo que respecta a sus habilidades sociales y emocionales. A pesar de que estas habilidades están menos maduras, el entorno de cuidado diurno puede afectar la forma en que tu hijo reconoce, procesa y expresa sus emociones en la presencia de otros adultos y compañeros.

Desarrollo social del niño

Antes de juzgar la forma en que la guardería, profesora o compañeros de clase afectan el desarrollo social de tu niño, es fundamental tener una comprensión adecuada de esta área de construcción de habilidades. Según la organización de desarrollo de los niños Zero to Three (de cero a tres), a los 24 meses la mayoría de los niños están listos para empezar a jugar con otros niños. A pesar de que todavía se pueden sentir más cómodos con un juego paralelo (cuando dos o más niños juegan en la misma zona próxima, pero no juntos o entre sí), los niños comienzan a disfrutar de la interacción con sus compañeros durante los juegos simples o llenos de juguetes. Aunque un niño pequeño muy probablemente no tenga las habilidades sociales para involucrarse en conductas positivas como compartir o turnarse, para el momento en que se acerca a los 3 años, comenzará a mostrar estas habilidades prosociales.

El desarrollo emocional del niño

Tu niño expresivo está entrando en una etapa completamente nueva en el desarrollo emocional. Los expertos en desarrollo infantil de PBS Parents cuentan que cuando tu hijo llega a los 2 años, es más probable que comience a sentir un fuerte sentido de sí mismo, de independencia e individualidad. Esto a menudo se traduce en desobediencias sencillas, dado que el niño expresa su propia opinión, y dice un desafiante: "No" a tus peticiones. Además, tu hijo está empezando a reconocer sentimientos como el enojo o la felicidad. A pesar de que puede reconocer estos sentimientos, es posible que todavía tenga problemas para controlar y expresarlos adecuadamente.

Guarderías y socialización

Los expertos en desarrollo infantil de Zero to Three sugieren que mientras más experiencias sociales los niños tienen, más pueden desarrollar habilidades prosociales. Si bien hay muchas maneras para exponer al niño a situaciones sociales tales como jugar con los niños del barrio, ir al parque o tomar clases, la guardería es un entorno que ofrece las interacciones entre compañeros constantemente. Esto puede ayudar a tu niño a desarrollar habilidades tales como compartir, tomar turnos, escuchar a los demás y hacer amigos.

Guarderías y desarrollo emocional

El Michigan Department of Community Health señala que un ambiente cuidado, acogedor, que incluya cuidadores atentos, puede influir positivamente en el desarrollo emocional de los niños pequeños. Mientras que puedes proporcionar este tipo de escenario en casa, no hay ninguna razón para que una guardería de calidad no lo haga. Profesores atentos y personal cálido pueden ayudar a tu niño a sentir apego seguro y bienestar emocional. Además, las guarderías también pueden proporcionar oportunidades para que tu pequeño aprenda a reconocer y etiquetar las emociones a través de lecciones y actividades sobre los sentimientos. Por ejemplo, la guardería donde asiste tu hijo puede incluir una actividad en la que se nombran palabras de emociones para las diferentes caras de fotografías.

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Escrito por erica loop | Traducido por vanina frickel