Desarrollo infantil y terrores nocturnos

Los terrores nocturnos, también conocidos como terrores del sueño, son raros. Ocurren sólo entre el 3% y el 6% de los niños, de acuerdo con KidsHealth.org, un sitio web publicado por la Nemours Foundation. Un terror nocturno es una dramática interrupción del sueño que puede causar que tu pequeño grite, entre en pánico, se sacuda o camine dormido. Debido a que el niño suele permanece dormido durante toda la conmoción, un episodio de terror nocturno tiene poco efecto en las 10 a 13 horas de sueño que tu niño necesita para un crecimiento y desarrollo adecuados.

Significado

Los niños que se acercan a los 3 años son los más vulnerables a los terrores nocturnos, a pesar de que también han sido reportados en bebés de tan sólo 18 meses, de acuerdo con KidsHealth. Los terrores nocturnos normalmente despiertan al niño varias horas después de irse a dormir, a menudo entre la 1 am y las 3 am. Puedes despertarte por los gritos de tu niño. Al entrar en su habitación, quizás lo encuentres sudando y respirando rápidamente, según FamilyDoctor.org, un sitio web publicado por la American Academy of Family Physicians. Los ojos permanecen abiertos durante un terror nocturno a pesar de que sigue profundamente dormido. Tal vez no responda si se le pregunta cuál es el problema y puede ser difícil despertarlo. Generalmente no tiene memoria del terror nocturno.

Efectos

Los terrores nocturnos son relativamente breves, duran entre 10 y 30 minutos. Son básicamente inofensivos, aunque puede parecer cualquier cosa menos eso en el momento álgido del drama. Después del intervalo molesto en su pacífico sueño, el niño se calmará y caerá en un sueño profundo, explica el North Carolina Children's Hospital de Chapel Hill. Es raro que el niño tenga problemas para conciliar el sueño o para permanecer dormido a causa de los terrores nocturnos.

Causas

Un niño que está enfermo, estresado, demasiado cansado o durmiendo en un ambiente extraño puede ser más susceptible a los terrores nocturnos. No significa que tu hijo está mentalmente enfermo. Los terrores nocturnos son provocados por un sistema nervioso central (o SNC), que controla el sueño y la actividad cerebral de vigilia, demasiado excitado, explica KidsHealth. El exceso de estimulación puede ocurrir en el cerebro de los niños pequeños debido a que sus SNC no están desarrollados completamente. El terror nocturno puede ser mejor descrito como una reacción súbita de miedo que ocurre durante la transición de una fase de sueño a la otra. Los sueños tienen lugar durante la fase de movimientos oculares rápidos del sueño. Los terrores nocturnos se producen en medio de un sueño profundo y no en sueño REM.

Lidiando con los terrores nocturnos y su prevención

Podrías llegar al borde de la desesperación cuando te das cuenta de que no puedes hacer mucho para consolar a tu niño durante un terror nocturno. Tú mejor curso de acción es esperar con mucha paciencia. Haz comentarios reconfortantes como, "Todo va a estar bien, mamá está aquí". Obligar a tu hijo a que se despierte podría hacer más daño que bien porque una vez que esté alerta, necesitará más tiempo para volverse a dormir. Crear y seguir una rutina relajante que puede incluir un baño caliente y un cuento antes de dormir puede ayudar a asegurar que el pequeño no se quede despierto hasta el punto de agotamiento, lo que puede aumentar el riesgo de un terror nocturno.

Intervención profesional

Habla con tu médico sobre una posible derivación a un especialista del sueño si tu niño está teniendo terrores nocturnos con regularidad. Las señales de que la ayuda profesional es necesaria incluyen terrores que se prolongan por más de 30 minutos o si tu pequeño enciende la estufa o realiza otros actos peligrosos como caerse por las escaleras si camina dormido durante un terror nocturno. La rigidez del cuerpo y el babeo también pueden ser motivo de preocupación. La orientación apropiada a la edad podría ser necesaria en algunos casos.

Más galerías de fotos



Escrito por karen hellesvig-gaskell | Traducido por sofía bottinelli