Desarrollo infantil co-dependiente

Tu hijo es pegajoso. No quiere estar en una habitación sin ti. Se vuelve hacia ti por cualquier decisión, grande o pequeña, y se pone ansioso cuando no estás alrededor para liderar el camino. Te necesita más de lo que creías posible. Si este es el caso, podrías estar viendo signos de desarrollo co-dependiente.

Co-dependencia

La co-dependencia, según Menthal Health America, es un comportamiento aprendido, a menudo se transmite de una generación a la siguiente. El término se originó en el contexto de la familia cuando uno de los miembros dependía de alcohol, drogas u otras adicciones, pero el significado ha cambiado y abarca cualquier relación en la que una o ambas partes depende de la otra para sentirse mejor consigo misma. Sin esa muleta, los co-dependientes sufren de baja autoestima, ansiedad o incluso depresión. Ellos sienten que la otra persona es necesaria para la validación y afirmación y la vida.

Pérdida de su individualidad

Los niños que sufren de codependencia a menudo voluntariamente renuncian a su sentido de la individualidad, a cambio de la comodidad de tener a alguien validando su existencia constantemente, dice el consejero de niños y autor David Hawkins. Ellos prefieren tener la sensación de calor de ser aceptados que el orgullo de expresarse. Como esto sigue así, cualquier orgullo que tu hijo podría haber sentido sobre sus logros es ahogado por el temor de tener que extenderse por su cuenta. A medida que estos niños se convierten en adultos, pueden seguir siendo co-dependientes. Simplemente cambian el objeto de su dependencia de sus padres por sus cónyuges a sus propios hijos.

Reconocer los comportamientos

Tan complejo como son los problemas de co-dependencia, existen varios indicadores que tú, como padre, puedes reconocer. La ira irracional, según la psicóloga de North Carolina Irene Matiatos, puede estar relacionada con la co-dependencia, ya que tu hijo podría enojarse con las respuestas normales de los padres, como una respuesta "equivocada" o inesperada a una pregunta aparentemente inocente. El mismo niño puede no enojarse por haber sido intimidado por otros, por ejemplo, algo que a un niño con una relación sana con él y otros les enojaría. Los niños co-dependientes necesitan la aprobación constante, por lo que si tu hijo llora o es terriblemente duro consigo mismo cuando hace algo mal, podría estar dando señales de co-dependencia, dice Matiatos. Los niños que sufren de esto podrían incluso adelantarse a tu reacción, disgustarse ante la sola idea de que puedes estar decepcionado de él.

Tomar acción

Se puede luchar contra las tendencias co-dependientes comenzando con uno mismo, y luego ramificándolo a tu hijo, informa la terapeuta Darlene Lancer. Abre tu hogar a la información de todo tipo, no censures la curiosidad de tu hijo. Esto podría significar conversaciones incómodas, pero vale la pena para desarrollar el sentido del yo de tu hijo. En lugar de sentirse frustrado por el comportamiento irracional de tu hijo, muestra tu respeto en todo momento y trata de ser sensible a sus sentimientos. Esto le demuestra que no importa qué, siempre lo apoyarás y puede sentirse más cómodo al cometer errores. Anímalo a tomar sus propias decisiones y respeta esas decisiones cuando las tome. A menos que una de sus ideas sea peligrosa, trata de no reemplazar sus procesos de pensamiento. Sé consistente en tu disciplina para que tu hijo sepa que estás reprendiendo su comportamiento, no a él.

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Escrito por darlena cunha | Traducido por verónica sánchez fang