Desarrollo físico en la infancia

Aunque el desarrollo de cada persona es único, el crecimiento y el cambio son una parte innegable de la condición humana, según la profesora asistente y especialista en desarrollo infantil de la Universidad Estatal de Virginia, PhD Novella J. Ruffin en el artículo "Comprendiendo los patrones de crecimiento y de desarrollo de los infantes" en "Virginia Tech Cooperative Extension”. Durante el primer año de vida de tu hijo, espera sorprenderte una y otra vez sobre su desarrollo físico y cómo llega a distintos puntos de desarrollo.

Patrón de desarrollo típico

Al igual que el crecimiento cognitivo, social y emocional, el desarrollo físico sucede en una secuencia general. Aunque hay un patrón predecible de desarrollo físico, ten en cuenta que cada niño se desarrolla a su propio ritmo y que tus hijos llegarán a distintos hitos en distintas edades. Algunos niños hasta saltean algunos pasos del desarrollo físico como pasar directamente a caminar en lugar de gatear y luego caminar. Normalmente, el desarrollo físico de tu hijo debería progresar desde el centro del cuerpo hacia afuera y desde arriba hacia abajo, según Angela Oswalt, MSW en el artículo "Desarrollo físico de la infancia: motricidad gruesa" de "Seven Counties Services".

Desarrollando la motricidad gruesa

La motricidad gruesa es la que se desarrolla primero, ya que tu bebé comienza a explorar el espacio a su alrededor e intenta tomar el control de sus partes corporales. Durante su primer año, tu hijo debería dominar una serie de aptitudes motoras gruesas. Entre el primer mes y el segundo, comenzará a levantar y sostener su cabeza. Alrededor de los cuatro meses, el bebé debería comenzar a rodar de espaldas a los costados. Entre los siete y los nueve meses, este podría sentarse sin asistencia, gatear, empujarse hasta pararse. Finalmente vendrá el caminar, que normalmente comienza alrededor de los 11 o 12 meses o incluso uno o dos meses después.

Desarrollando la motricidad fina

La motricidad fina requiere del uso de los músculos más pequeños de los dedos y las manos. Durante sus primeros meses, los movimientos de las manos de tu hijos son principalmente reflejos, dice Ruffin. Entre los tres y los seis meses, tu bebé normalmente comenzará a tocar, alcanzar, agarrar y mover objetos hacia su boca. Alrededor de los 9 meses, el bebé comenzará a tomar objetos agarrándolos entre su pulgar y el dedo índice. A los 11 meses, el bebé debería poder transferir objetos medianos a un contenedor, mientras que podría comenzar a apilar cosas a los 12 meses.

Promoviendo el desarrollo físico

El desarrollo físico no sucede de manera intuitiva, según Oswalt. Por lo tanto, es importante darle varias oportunidades a tu hijo para que practique tanto la motricidad gruesa como la fina. Siendo conciente simplemente de las acciones de tu hijo y de sus intereses y siguiéndole la corriente, puedes animarlo a un desarrollo físico saludable con muy poco esfuerzo. Por ejemplo, colocar un objeto fuera del alcance del niño mientras está boca abajo en lugar de colocarlo justo delante suyo o pasar música a la que responda pateando o moviéndose hacia atrás y hacia adelante le dará a tu hijo la posibilidad de practicar alcanzar las cosas, construyendo fuerza muscular.

Cuándo consultar al pediatra

Aunque es cierto que todos los niños se desarrollan en tiempos diferentes, hay determinados momentos del desarrollo físico que tu hijo debería alcanzar definitivamente para cuando cumpla un año. Podría pasar que tu hijo esté en el camino adecuado y que sólo necesite un poco más de práctica motriz o podría ser un retraso en su desarrollo. Si para cuando cumple un año, el niño no puede utilizar una pinza para tomar objetos, no gatea o no se puede parar con apoyo o no puede utilizar sus manos para gesticular o apuntar cosas, es bueno acudir al médico para hacer unas evaluaciones y una intervención temprana de ser necesario.

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Escrito por carissa lawrence | Traducido por sebastian castro