Cómo desarrollar una personalidad de dejarse llevar por la corriente

La vida está llena de altibajos. Sin importar la forma en la que críes a tu hijo, desarrollar una personalidad que le permita dejarse llevar por la corriente puede ayudarte a superar los desafíos de la vida. Además de experimentar más facilidad para ti mismo, también estableces un ejemplo poderoso para que tu hijo sepa cómo lidiar con la vida y disfrutarla más.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

    Todo con calma

  1. Acepta lo que es. Resistirse a lo que enfrentamos como padres nos impide dejarnos llevar. A medida que aceptamos lo que estamos enfrentando y nuestros sentimientos sobre las circunstancias, abrimos la puerta a la resolución. Según los autores Chick Moorman y Thomas Haller, que escriben en el sitio Uncommon-Parenting.com, quizás tengamos que ayudar a nuestros hijos a que aprendan alternativas a quitarse el enojo con otros o escribir sobre paredes, pero eso no significa que tengamos que combatirlo. La crianza puede ser más suave cuando estamos dispuestos a ampliar nuestra forma de ver la vida y aceptar emocionalmente lo que es.

  2. Suspende el juicio. Haller y Moorman sugieren dejar que todos los errores sean experiencias de aprendizaje. Los niños y padres se desarrollan en un ambiente donde se pueden sentir seguros para cometer errores y aprender qué hacer de forma diferente la próxima vez. Darse cuenta del juicio por lo que es (un pensamiento que podría no ser cierto) puede ayudarte a permitir que tu hijo cometa errores y crezca. También fijas un ejemplo poderoso de cómo seguir los tiempos en que no cumplimos con nuestras expectativas o las de los demás.

  3. Mira los desafíos como oportunidades. A veces los desafíos a los que nos enfrentamos parecen insuperables. Como padre, busca oportunidades escondidas en los desafíos. Por ejemplo, un bebé que llora puede darte la oportunidad de aprender cómo experimentar las emociones incómodas de una nueva forma o pedir ayuda cuando la necesitas. La insolencia de un niño puede ser una invitación a hacer una conversación de corazón a corazón que modele formas respetuosas de comunicarse. Buscar el potencial para el crecimiento en un desafío nos puede ayudar a dejarnos llevar.

  4. Aprende a apreciar lo que puedes controlar y lo que no. Incluso aunque sabemos que no podemos controlar todo, es útil recordarlo y volverse hábil en dejarse llevar con lo que no podemos controlar. Podemos ejercitar nuestro poder para elegir cómo respondemos a qué experiencia mientras liberamos cualquier apego a los aspectos de la vida que está fuera de nuestro dominio. Haller y Moorman sugieren buscar el obsequio en circunstancias que no puedes controlar para desarrollar la capacidad de dejarse llevar.

  5. Observa todo como perfecto. Haller y Moorman ofrecen la perspectiva de que incluso si inicialmente te sientes resistente a hacer lo que tu hijo hace, o algún aspecto de crianza, observa el hecho como si fuera perfecto. Quizás tu hijo se despierta a mitad de la noche y esa puede ser una oportunidad perfecta para lavar más ropa. Posiblemente es perfecto que tu hijo haya dejado su habitación desordenada para que puedan pasar juntos limpiándola. Si te sientes realmente enojado por tener que limpiar nuevamente la mesa puede ser un momento perfecto para trabajar las habilidades del manejo del enojo y de pedir ayuda.

  6. Concéntrate en el presente y nota lo que aprecias. Mira alrededor de tu aquí y ahora. ¿Qué puedes apreciar, quizás la sonrisa de tu hijo? El autor y orador de motivaciones, Wayne Dyer, que escribe en Beliefnet.com, sugiere buscar la armonía en la naturaleza y todo el alrededor para tener una perspectiva valiosa. Llevar nuestra atención al presente y lo que apreciamos nos puede ayudar a dejarnos llevar, sin importar lo que estemos enfrentando.

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Escrito por amy phoenix | Traducido por aldana avale