Los desafíos de tener un hijo con autismo

La crianza de los hijos no es fácil. Sin embargo, los padres de niños con autismo se enfrentan a desafíos adicionales que hacen que su trabajo sea aún más difícil. Criar a un niño con trastorno del espectro autista puede ser agotador, tanto física como emocionalmente. Además, las terapias necesarias pueden ser a la vez costosas y consumidoras de tiempo. Lo que puede ser más doloroso para los padres, sin embargo, es que los niños con autismo a menudo tienen dificultades para expresar el amor y el afecto que otros niños muestran fácilmente.

Características

El término "trastorno del espectro autista", o TEA, se refiere a una discapacidad del desarrollo que provoca problemas de comunicación, falta de habilidades sociales y conductas repetitivas. (Ver referencia 1). Dado que el autismo existe en un espectro, desde trastornos de conducta graves hasta una forma más leve, los comportamientos y los desafíos varían de un niño a otro. La causa del autismo no se conoce, pero la intervención temprana y la terapia puede mejorar significativamente el comportamiento y los síntomas de un niño. (Ver referencia 2).

Formar relaciones

Los padres esperan que sus hijos den su primera sonrisa de reconocimiento, o les den la bienvenida en la puerta con "mamá" o "papá". Para los padres de niños con TEA, ese saludo puede no llegar nunca. Muchas personas con autismo no son capaces de formar relaciones emocionales o de hacer ese tipo de conexión emocional. (Ver referencia 3) Para algunos niños, una caricia o un abrazo de los demás es una experiencia sensorial desagradable que tratarán de evitar.

Comportamientos difíciles

Dado que los niños con autismo tienen dificultades para comunicarse, pueden expresar sus frustraciones a través de comportamientos problemáticos. Estos pueden incluir rabietas frecuentes, gritos o golpes en la cabeza. Los padres deben aprender a mantener la calma a través de estos arrebatos a veces embarazosos, así como enseñar a sus hijos maneras más apropiadas de expresar sus frustraciones, ya sea a través de palabras, lenguaje de signos o imágenes. Generalmente, los padres deben mantener a los niños con autismo a un horario rígido para minimizar las rabietas, que son a menudo el resultado de un cambio en la rutina. (Véase la referencia 6).

Condiciones médicas

A menudo, los niños con autismo tienen otras condiciones médicas que requieren atención. Muchos tienen déficit de atención con hiperactividad, trastorno obsesivo-compulsivo o problemas de ansiedad. Otras condiciones que pueden acompañar al autismo incluyen convulsiones frecuentes, síndrome de X frágil y esclerosis tuberosa. (Ver referencia 2). Cada una de estas condiciones requiere monitoreo frecuente por el pediatra del niño.

Encontrar tiempo para tratamientos

Muy a menudo, los padres de un niño con TEA pasan muchas horas al día en las terapias con sus hijos. Muchos niños requieren horas de terapia aplicada de análisis del comportamiento, una formación rígidamente estructurada e intensiva para ayudar a los niños a desarrollar habilidades sociales y de lenguaje, terapia de lenguaje para abordar los problemas de comunicación, terapia ocupacional para abordar las dificultades motoras sensoriales, y terapia física para tratar problemas de motricidad gruesa y fina, como caminar de puntillas, una característica común en los niños con autismo. A menudo es difícil para los padres encontrar suficientes horas en la semana para darles a los niños el tiempo que necesitan para estas terapias, además, muchas compañías de seguros no cubren este tratamiento. (Véase la referencia 5).

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Escrito por lisa weber | Traducido por eva ortiz