La depresión y el aumento de las enzimas hepáticas

Muchas personas con depresión son recetadas con medicamentos antidepresivos por un proveedor de atención médica. Los medicamentos antidepresivos no sólo afectan a los productos bioquímicos en el cerebro para ayudar a aliviar los síntomas de la depresión, sino que también pueden estar afectando a otros órganos en el cuerpo. El hígado es uno de esos órganos que pueden verse afectados por los medicamentos antidepresivos, según la edición de julio de 2007 de los "Annals of Pharmacology".

Antidepresivos

Los antidepresivos son medicamentos usados ​​para tratar la depresión mayor, la distimia o depresión crónica de bajo grado, y los trastornos de ansiedad, como el trastorno obsesivo-compulsivo y el trastorno de ansiedad social. Hay varias clases de antidepresivos, según la Clínica Mayo. El tipo, más familiar para la mayoría, son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina o ISRS, que incluyen los medicamentos Prozac, Zoloft y Celexa. Otras clases de antidepresivos son los antidepresivos tricíclicos, inhibidores de la monoaminooxidasa o IMAO, inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina o IRSN y los inhibidores de la recaptación de norepinefrina-dopamina.

El hígado

El hígado es el órgano más grande y muy importante en el cuerpo. Éste ayuda al cuerpo a descomponer los medicamentos, incluyendo los antidepresivos. El hígado tiene enzimas para ayudar a cumplir sus funciones. AST y ALT son enzimas que normalmente se encuentran dentro de las células del hígado, según la Clínica Mayo. Algunos medicamentos pueden causar fugas en las enzimas hepáticas a partir de células del hígado a la sangre, causando un aumento de las enzimas hepáticas en la sangre. Algunos medicamentos pueden causar estas fugas de enzimas de las células y en la sangre, elevando así los niveles.

Los antidepresivos y las enzimas del hígado

Los antidepresivos pueden afectar las enzimas hepáticas, como ha señalado el artículo de "Annals of Pharmacology". Después del tratamiento con antidepresivos, el recuento de enzimas del hígado en el torrente sanguíneo puede aumentar. En muchos casos, este aumento no es preocupante y los niveles de la enzima vuelven a la normalidad en poco más de una semana. De vez en cuando, un antidepresivo realmente puede dañar al hígado, aumentando el recuento de las enzimas hepáticas a niveles altos, lo cual es grave.

Antidepresivos y hepatotoxicidad

La hepatotoxicidad es el daño hepático causado por los productos químicos. Los antidepresivos contribuyen a un 5% de los casos de daños hepáticos, según un artículo publicado en la edición de junio de 2010 de "Digestive Diseases and Sciences". Los antidepresivos tricíclicos y los inhibidores de la monoaminooxidasa tienen mayor capacidad de dañar el hígado que las otras clases, de acuerdo con un artículo de "Annals of Toxicology". En general, la mayoría de los antidepresivos tienen una baja frecuencia de contribuir a la hepatotoxicidad, pero los informes de casos han sido escritos en revistas científicas sobre algunos antidepresivos que provocan hepatotoxicidad. El SSRI Zoloft, también conocido con el nombre genérico de sertralina, es uno de estos antidepresivos que ha documentado informes de casos de hepatotoxicidad, como se señala en el artículo de "Digestive Diseases and Sciences". La nefazodona, vendida formalmente como Serzone, es otra medicación de la depresión que se ha documentado en causar daño hepático grave, según la edición de mayo de 2002, de "Canadian Journal of Psychiatry". Cymbalta , o duloxetina, es un IRSN que aumenta los problemas del hígado y no se debe recetar a las personas que tienen enfermedad hepática o beben mucho alcohol.

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Escrito por mary lehrman, ph.d. | Traducido por sofia loffreda