¿Por qué dejé de perder peso?

Quien sea que haya tenido una dieta exitosa sabe llega un momento en el que simplemente dejas de perder peso, incluso cuando mantienes el mismo accionar que venías haciendo. Esto ocurre a cada persona a dieta dedicada que ha mantenido un plan, según la Mayo Clinic. Esto es normal. El problema es que tu cuerpo se ha dado cuenta de lo que estás haciendo, y está compensando.

Lo que ocurre

Probablemente todavía estés perdiendo peso, solo que mucho más lentamente y no lo suficiente como para verlo en la balanza. En lugar de bajar una libra por semana, puede que estés perdiendo un tercio de libra, o incluso un cuarto. Tu cuerpo se ha ajustado a tu dieta y la cantidad de ejercicio que le estás dando.

Por qué ocurre

Mientras más pesas, más calorías tu cuerpo necesita para mantener ese peso y para funcionar. Es tu velocidad de metabolismo descansando, el número de calorías que tu cuerpo necesita para existir, generalmente alrededor de 10 calorías por libra de peso. Por lo tanto cuando pesas 170 libras, necesitas 1.700 calorías para mantenerte. Asume que comienzas a ejercitar y comer solo 1.500 calorías por día en tu dieta, y has bajado 20 libras; ahora solo pesas 150 libras. Si todavía comes 1.500 calorías por día, ahora estás consumiendo exactamente lo que necesitas para mantener tu peso, pero no perderás más.

Qué hacer

Para romper con esta meseta de pérdida de peso, cambia un poco tu dieta para coincidir con cuánto pesas ahora, no lo que pesabas cuando comenzaste. Una forma fácil de hacer esto es multiplicar tu meta de peso por esas 10 calorías por cada libra que tu cuerpo necesita para tu tasa metabólica en reposo. Si quieres perder otras 10 libras, y bajar a 130, necesitarás volver a reducir tu consumo de calorías, esta vez a 1.300 calorías por día. Puedes equilibrar esto al incrementar la duración o intensidad de tu rutina de ejercicio para quemar unas 200 calorías adicionales por día, o simplemente reajustar tu dieta haciendo un poco de ambas. Lo importante es que ahora tienes un adicional de 200 calorías que debes eliminar. Una vez que lo hagas, deberías comenzar a perder peso nuevamente.

Precauciones

El mayor problema con las mesetas de pérdida de peso es que puede dinamitar tu convicción y determinación. Puede dejarte con una actitud de "¿Para qué molestarse?". Debes empujar a través de eso, y asegurarte de que tu dieta se ha detenido honestamente porque tu metabolismo ha cambiado, y no porque estés comiendo un poco más, porque siempre has tenido éxito hasta el momento. También habla con un doctor si tienes alguna preocupación real. Puede que simplemente hayas logrado tu peso óptimo y perder más peso no sea recomendable.

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Escrito por beverly bird | Traducido por lautaro rubertone