Qué hacer para dejar de sentirte cansado después de Cardio

Hacer ejercicio cardiovascular regularmente puede ayudarte a rebajar algunas libras o mantener tu cuerpo actual, pero sentirte excesivamente fatigado después de desatarte las zapatillas puede ser perjudicial. Si tu entrenamiento te deja débil y somnoliento, te sentirás menos inclinado a ejercitarte al día siguiente, y tu salud en general puede sufrir. En su lugar, toma las medidas adecuadas antes, durante y después de tu entrenamiento para evitar la sensación de cansancio.

Aliméntate con la comida adecuada

Realizar una sesión de cardio con el estómago lleno no es lo ideal, ni ejercitar con el estómago vacío. En su lugar, prepara tu cuerpo para el entrenamiento antes con una comida ligera o una o dos horas antes de iniciar tu ejercicio. La comida o bocadillo debe ser alto en carbohidratos a fin de proporcionar energía para tu próxima sesión de ejercicios. Algunos ejemplos de bocadillos que son fáciles de consumir cuando estás de viaje incluyen fruta fresca, yogurt y avena.

Bebe, bebe y bebe un poco más

Una hidratación adecuada es esencial para cualquier sesión de ejercicios, pero no comiences a beber agua una vez que iniciaste tu paseo en bicicleta o estás corriendo. Bebe agua constantemente durante todo el día mientras te preparas para tu entrenamiento cardio y mantente hidratado durante el ejercicio para disminuir el riesgo de fatiga muscular y deshidratación. Si tu cardio dura hasta una hora, bebe entre 3 y 8 onzas de agua cada 15 ó 20 minutos para la duración del entrenamiento. Si planeas hacer ejercicio durante más de 60 minutos, bebe 3 a 8 onzas de una bebida deportiva cada 15 a 20 minutos.

Tómate tu tiempo

Aumentar el ritmo de tu carrera o natación puede aumentar la quema de calorías de la actividad, pero también conduce a la fatiga. Aprende cómo tomarte el tiempo para que no termines la sesión de ejercicios sin estar cansado, pero tampoco te sientas excesivamente cansado por las horas que siguen. Si lo haces, será más fácil cuanto más te ejercites. Por ejemplo, si tu entrenamiento cardiovascular diario consiste en un trote de 3 millas (4,8 kilómetros), mide cuánto tiempo te toma completar la distancia. A continuación, utiliza un reloj para controlar el tiempo durante la subsiguiente trotes y asegúrate de mantener el ritmo. Además, si no estás listo para una hora de correr, prueba con cuatro sesiones de 15 minutos de trote en su lugar.

Dale combustible a tu cuerpo

Aunque la nutrición adecuada antes de tu entrenamiento puede ayudarte a evitar la fatiga y el dolor muscular, comer correctamente después de hacer ejercicio también es importante. No necesariamente tienes que sentarte para una comida después de tu cardio, pero esfúerzate por comer al menos un bocadillo después de hacer ejercicio. Los carbohidratos y las proteínas son ideales, considera los alimentos como frutas, patatas dulces, pollo, pescado o un suplemento batidos que contienen hidratos de carbono y proteínas.

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Escrito por william mccoy | Traducido por carlos alberto feruglio